Codigos QR del Monasterio de Santa Maria la Real de Nieva
La diputada de Prodestur, Magdalena Rodríguez, capta un código QR. / E. A.

La utilización de los códigos QR colocados en diferentes monumentos y lugares de interés de la provincia ha experimentado un gran crecimiento. En concreto, el uso de esta vía para adquirir información ha aumentado un 55% en el último año. Las consultas han pasado de más de 8.500 en 2020 a sobrepasar las 13.500 en el presente año.

Así, los códigos más utilizados son los ubicados en Pedraza, Sepúlveda, Hoces del Duratón o Maderuelo. Además, la ermita de Nuestra Señora de las Vegas situada en Santiuste de Pedraza ha registrado un destacable alza de las peticiones con un incremento de casi 1.500 visitas respecto al año anterior.

Los códigos QR son una vía de acceso a la información por medio de su captura a partir de un dispositivo electrónico. Este proceso permite que el usuario reciba datos, tanto en modo texto como en audio, del lugar en el que esté colocado. Esta iniciativa se corresponde con el proceso de digitalización de consulta de contenidos que desarrolla Prodestur, el organismo de Turismo de la Diputación de Segovia; el cual este año ha llevado a cabo una ampliación de los contenidos y un nuevo diseño de estas placas.

En total, son cuarenta códigos distribuidos por toda la provincia, ya sea en municipios o en emplazamientos naturales y patrimoniales. Así, facilitan información concreta de estos parajes, pero también de actividades, restaurantes y alojamientos de la zona, así como de oferta de recursos turísticos en un radio de 20 kilómetros.

Del total de personas que hacen uso de estos códigos, un 47% son madrileños. No obstante, también se han registrado de manera significativa visitantes de Valladolid, Palma de Mallorca o Barcelona. Por tanto, el origen de los turistas abarca prácticamente todas las provincias españolas y el mayor número de consultas se produce en el mes de agosto.