Un joven recibe de frente al ‘Toro del Clérigo’ de Coca, uno de los actos festivos más representativos de la villa, en pleno desencajonamiento. / NEREA LLORENTE
Un joven recibe de frente al ‘Toro del Clérigo’ de Coca, uno de los actos festivos más representativos de la villa, en pleno desencajonamiento. / NEREA LLORENTE

Continúan las actividades de las patronales en la Villa de Coca. Los vecinos de la localidad y todos aquellos que quisieron acercarse a la Plaza Mayor la noche del domingo, 14 de agosto, disfrutaron de la música y el espectáculo de la orquesta ‘La Misión', que hizo las delicias del público asistente, con su innovadora puesta en escena y su mezcla de canciones actuales y de todos los tiempos. Durante el descanso y al final de la actuación, se soltaron los tradicionales toros de fuego.

Gente de todas las edades bailó al son de la charanga ‘Cubalibre' en el tradicional vermú musical que recorrió algunos de los bares de la localidad y que organiza la Asociación de Peñas de Coca.

Encinado, Abandonado y Oleazo. Así se llaman los tres morlacos que animaron la tarde del lunes, día 15 de agosto, en el tradicional desencajonamiento del Toro del Clérigo que este año cumplió su undécima edición. Los más valientes salieron a la plaza del Arco a recortar a los animales con gran destreza. Cabe destacar que Oleazo, el más grande de los tres, tiene un peso de 612 kilogramos.