Fuentepelayo Yerma
Una representación del grupo de teatro local. / E.A.

La aparición del coronavirus impidió al grupo teatral Taller Cultural de Fuentepelayo poder celebrar su 40 aniversario ininterrumpido como colectivo artístico cuando les correspondía. Con casi dos años de retraso, la mayoría de los actores que en este tiempo pasaron por el grupo se reunieron en un acto cultural de envergadura para evocar su propia historia sobre los escenarios y sus vivencias sociales a través de sus viajes. Por la agrupación teatral han pasado más de 150 actores para llevar a cabo un millar de actuaciones sobre los escenarios de la inmensa mayoría de localidades de la provincia.

El acto comenzó con la escenificación de una veintena de sketchs de los momentos estelares de las obras representadas durante estos ocho últimos lustros. Por el escenario pasaron actores de los primeros años de existencia del grupo dejando una impronta y un sello increíble de calidad pese a ser octogenarios. Con la emoción a flor de piel, se proyectó un documental audiovisual en el que se recogía la trayectoria social y cultural, así como la propia evolución artística del propio grupo.

Para perpetuar la efeméride de su cuarenta aniversario, el grupo teatral donó al vecindario de Fuentepelayo un precioso mosaico cerámico multicolor realizado por el maestro artesano José María Gil. Este mosaico quedará instalado en una de las paredes del auditorio de la Casa de la Cultura para perpetuar en la memoria de las futuras generaciones la existencia de dicho colectivo y su aportación a la vida cultural y social de los habitantes de la villa.

El colofón a esta emotiva jornada se puso con un acto de hermandad gastronómico, y con la entrega de regalos a todos los participantes, gracias a la colaboración del Área de Empleo, Promoción Provincial y Sostenibilidad de la Diputación Provincial de Segovia a través de la marca de ‘Alimentos de Segovia’. Los asistentes a este emotivo acto recibieron un cariñoso saludo de Noemí Otero como diputada del área quien excusó su presencia por su reciente maternidad. Con emoción contenida y en algunos casos, con lagrimas en las mejillas, se echó el simbólico telón de la fiesta de la magia del teatro.