El segundo certamen de fotografía de Semana Santa de Valseca ya tiene ganadora

Cristina Molinera ha sido galardonada con el primer premio gracias a una imagen del ‘Cristo de las Cinco Llagas’ en la ermita del humilladero

La autora con la fotografía ganadora
La autora con la fotografía ganadora/ÁLVARO PINELA

Cristina Molinera ha ganado el segundo Concurso de fotografía de la de Valseca 2024, organizado por la Cofradía de las Cinco Llagas de Valseca. En el trascurso del Cabildo celebrado el pasado sábado fue entregado el premio por parte de Eugenio Raúl Rincón, presidente de la Cofradía, consistente en la edición impresa del libro la Semana Santa de Segovia, cuya autora es la historiadora segoviana Mercedes Sanz de Andrés.
La fotografía que ilustra a Cristo en la cruz yacente en la ermita del Humilladero, conocido como “el Cristo de las Cinco Llagas”, ha obtenido el mayor número de votos de las ocho fotografías seleccionadas, entre los vecinos que han votado en el perfil de Facebook, Yo, soy de Valseca.
A lo largo del año el Cristo está situado en la pared trasera de la iglesia de la Asunción, y según el tiempo litúrgico, aparece vestido con diferentes trajes. En la jornada del pasado sábado fue trasladado desde la ermita del Humilladero, hasta la iglesia vestido de blanco, color propio de la Pascua. Cuenta la tradición que antiguamente el Cristo acompañaba a los cofrades en sus exequias vestido de negro, una costumbre ya en desuso. Y durante la Semana Santa, desde el Jueves Santo hasta la Pascua, permanece sin vestir.

Imagen del ‘Cristo de las Cinco Llagas'
Imagen del ‘Cristo de las Cinco Llagas'/CRISTINA MOLINERA

Sinopsis de la fotografía
La luz de interior. El tenue mezclado con la expresión. El sufrimiento afligido en los siglos de un templo. La sombra sobre la baldosa de barro eterna, pisada y nacida desde la devoción, también del madero y su cruz. El frío que envuelve la nave, inunda el recogimiento espiritual. La imagen yacida es resplandor.
El silencio habla a su alrededor, de pena y siglos de pasión en esta ermita eterna, con un interior tan lleno de energía de liturgia, de cabildos, sacerdotes y rostros de devoción, sucesivos en las listas, en el mando de los cetros, en los brazos, en los hombros que aprietan la carga de los Pasos, y su imaginería tradicional. Tantos años, tantos siglos que recorre la religión, que profesa el vecino, el cofrade, con fe en la semana de pasión. n