Un resinero, en plena faena en una pinar segoviano. / el adelantado
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El sector resinero reivindica su papel de alternativa a las resinas sintéticas procedentes del petróleo. Representantes de la Asociación nacional de Defensa del Sector Resinero, de las industrias y otros colectivos relacionados con el sector se reunieron el martes con el director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, en un encuentro en el que analizaron la problemática surgida tras el anuncio de revisión a la baja de los precios de la actual campaña por parte de solamente una industria de transformación.

Todos los asistentes coincidieron en destacar que “la unidad de acción del sector dará los éxitos necesarios para que la resina natural se imponga en los mercados como alternativa frente a la resinas sintéticas procedentes del petróleo que, extrañamente, en comparativa con los precios de los combustibles, están siendo más competitivas que el producto natural”.

Sin embargo, desde la Asociación nacional de defensa del sector se ha apuntado que la bajada experimentada en los mercados ha sido mucho menos negativa que la que se produjo en el año 2018 o en 2016, “ya que estas bajadas son cíclicas y suelen preceder a fuertes subidas en los precios del mercado internacional”. En la misma línea, el presidente de esta asociación, el segoviano Juan Carlos Álvarez, recalcó que el precio de venta del resinero tiene que volver a gozar de la estabilidad de años anteriores que rondaba un euro el kilo, “posible precio marginal en términos económicos y rentable para todas las partes, siempre que los mercados vuelvan a la situación de tendencia ascendente de los últimos 20 años”.

Por otro lado, desde la citada asociación se pidió la inmediata puesta en marcha del llamado contrato territorial. Los contratos territoriales se conciben como un instrumento de apoyo a las políticas de desarrollo rural sostenible, con la intención de orientar e incentivar las actividades agrarias hacia la multifuncionalidad y la generación de externalidades positivas que contribuyan eficazmente a mejorar los aspectos económicos, sociales y ambientales que configuran la sostenibilidad del medio rural.

El sector forestal y en este caso el resinero se encuadra en los territorios más despoblados de la Península Ibérica, por lo cual un resinero que realice la campaña ordinaria de siete meses, puede continuar trabajando en el mismo monte y realizando labores de selvicultura, preparación de nueva mata resinera y prevención de incendios, hasta el inicio de la próxima campaña, “con lo que se conseguiría que el resinero realizara una labor integral en el monte de manera estable a lo largo de los dice meses del año”.

Por parte de la Dirección General, el titular de la misma José Ángel Arranz trasladó la “tranquilidad” al sector y el apoyo de la Junta a estas demandas, para lo cual la Consejería se pondrá en marcha para elaborar la necesaria normativa jurídica que posibilite las demandas requeridas.

El presidente de la Asociación  para la defensa del sector resinero lamenta la “poca o nula” relevancia que el Ministerio de Transición Ecológica ha dado a la resina en la organización del actual Cop25. “ Hemos pedido al Ministerio poder participar activamente, pudiendo organizar alguno de los actos que se iban a celebrar en la zona verde de la cumbre, al igual que a otros colectivos sí se les ha permitido. Sin embargo la respuesta del Ministerio ha sido negativa, dando un portazo al sector, aún sabiendo que España es el mayor productor de resinas de Europa. La potenciación de este sector supondría  un espaldarazo a la mitigación de la despoblación en el medio rural y  la producción de una materia prima alternativa a aquellas de origen fósil causantes del calentamiento global”, concluye Juan Carlos Álvarez.