Visita del Consejero de Agricultura el pasado octubre, junto a la gerente de El Campo, Silvia Muñoz.
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Muchas de las empresas que sostienen la actividad económica de la zona se están adaptando a los tiempos de crisis del Covid-19. La situación no está siendo fácil, pero están sabiendo jugar su papel, fundamental para abastecer a la población. Una de las empresas que ha aceptado con honores su misión en esta crisis es Precocinados El Campo, desde Sanchonuño, suministradora de maíz, remolacha y patata. Silvia Muñoz, su gerente, reconoce que es “el momento de ser generosos”. Reconoce que las empresas y fábricas como la suya, del sector primario, continúan porque deben abastecer a las tiendas y comercios y “garantizar el equilibrio, que la gente sepa que no va a faltar de nada”. 

Asegura que los trabajadores son los primeros que asimilan que esto “tiene que seguir, no puede parar”.  Conscientes de su papel en esta crisis, asegura que hay un sentimiento de ilusión entre ellos: “se sienten orgullosos de su trabajo por la labor que están haciendo, fundamental, como lo puede ser el del sistema sanitario, cada uno desde su puesto”. Extremando las precauciones y con todas las medidas que se imponen,  su producción sigue a un ritmo vertiginoso para que no falte nada.

INICIATIVAS SOLIDARIAS

Alrededor de 60 trabajadores en Precocinados El Campo acuden a trabajar cada día y “dan ejemplo”; así lo explica Silvia Muñoz, comprensiva con la situación y el miedo que pueda generar entre la gente. “Hay que darles las graciaspor salir de casa, por trabajar, porque sostienen el sistema”, señala. Por eso, desde la empresa han tomado la decisión de aportar una prima diaria de 20 euros a cada trabajador. Muñoz comenta que este beneficio quiere “reconocer su sacrificio, porque hay que sumar”. Explica que sus trabajadores están generando recursos y como ellos, tienen que ayudar a pequeños negocios familiares; por eso, se anima a todos ellos a que inviertan esta prima en otros negocios familiares de la zona y que esto sea un ciclo de solidaridad que reactive la economía de manera exponencial.

Esta no ha sido la única iniciativa de Precocinados El Campo. La semana pasada adquirieron parte de la producción de la granja de ocas La Fabulosa, en Valladolid. El negocio, que suministra al sector de la restauración, necesitaba dar salida al producto porque las ocas “continúan su proceso natural”. La gerente de El Campo reconoce que con esta acción están ayudando a un negocio que lo necesita y “obtienes la mayor gratificación que se puede tener”; “hay que aunar esfuerzos y contribuir ala economía”, comenta. Los huevos de oca han sido un obsequio más para los trabajadores de El Campo.

Además, contribuyendo también al llamamiento de la FES a la provincia, han donado material sanitario que ya está sirviendo a los profesionales del Hospital y otros lugares. “En esta época de tanta incertidumbre y miedo, es lo menos que podemos hacer”, reconoce Muñoz.

LA DEMANDA

Como toda la población comprobó, la semana previa al decreto de Estado de Alarma, el mercado experimentó un “boom” que empresas como esta del sector primario también notaron. Esa primera semana, según explica la gerente, hubo un incremento de la demanda del 10%, aproximadamente. En ese papel de equilibrar desde el mercado interno, comenzó la tarea de generar la confianza en el consumidor y que ese sistema de caos desapareciera: días posteriores cumplieron su función con creces hasta generar la confianza en el propio consumidor de que el mercado estaría siempre abastecido.

Muñoz asegura que ahora mismo se encuentran a un ritmo habitual y en plena campaña de exportaciones. Su mercado, muy repartido en Europa, y su cuota en Italia, no han variado apenas: este es un indicativo muy positivo que significa que el mercado, aunque vaya a experimentar cambios propios de esta anómala situación, se mantiene por el momento, y servirá de base para reactivar otros sectores más afectados.

Silvia Muñoz quiere transmitir un mensaje de ánimo y esperanza que comparte con sus trabajadores, orgullosos de no parar, de actuar en el momento en que es necesario, desde la tranquilidad, positividad y la confianza de la industria de la zona.