Las trabajadoras de la limpieza se exponen al 100% y se las considera sector de contagio “leve”.
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En esta vorágine en la que está inmersa la sociedad, con reconocimientos a todos los sectores que más se están esforzando porque todo siga su curso, las limpiadoras juegan un papel que ellas mismas consideran poco valorado. En muchas dependencias públicas como entidades bancarias y otras que están trabajando a puerta cerrada, las trabajadoras de la limpieza continúan desempeñando su trabajo y con unas medidas de seguridad precarias frente al riesgo.

Como informan desde el sindicato del sector de CCOO de Segovia, aseguran que el contagio en el ámbito de la limpieza se ha considerado “leve” en la última mesa de negociación, algo que no  consideran así las propias trabajadoras, ya que depende en gran medida del espacio de trabajo. En todos los lugares públicos se ven “expuestas al 100%”, y piden que se reconozca su labor en hospitales, salas de laboratorio y lugares en los que el virus está presente. En Cuéllar, siguen desempeñando su trabajo en oficinas a pesar del trabajo a puerta cerrada, entidades bancarias y colegios, a pesar de haber llevado a cabo una desinfección completa. Las contrataciones en muchos lugares de la provincia se están reforzando con personal, “lo que no es un gran esfuerzo viendo los salarios”, explican desde el sindicato.

La sensación del sector, según sus trabajadoras, “es la de siempre: un sector mal pagado y poco reconocido, porque ¿qué harían las consultas sin desinfecciones?. Aluden a otro problema que se acusa ahora: las licitaciones a bajo coste. “Ahora es cuando se ve la importancia de los pliegos de licitación y el tipo de empresas que licitan, las fuertes que mantienen los equipos de protección y las que tiran los precios”, explican. Asegura que esto compete tanto a ayuntamientos como empresas privadas, que buscan “lo más barato, pero no tienen recursos económicos para abastecer de EPIS y material”. Desde Segovia aseguran que la situación en los pueblos de la provincia es aún peor, porque hay material básico que no llega, “envían guantes de enfermera y no de limpiadora, e incluso a veces no nos sirven de lejía”, explica una trabajadora local.

se les exige doble guante y mascarilla pero el material básico de epi tampoco llega para las trabajadoras

Sus EPI, Equipos de Prevención Individual, tendrían que llevar mascarilla y doble guante, y consideran que también gafas, pero “no hay suministros, no hay recursos”. Las mascarillas se han donado a los complejos hospitalarios, expuestos directamente, dado este déficit, pero para muchas de ellas también el contagio está ahí, en la supervivencia por horas del virus sobre las superficies que tienen que limpiar y ante un tránsito de personas que está siendo mas elevado que antes si cabe en muchos espacios.

SALARIO MÍNIMO

Desde el sindicato comentan que para el día 30 de este mes estaba acordada la subida al salario mínimo interprofesional para el sector, ya que solo algunas trabajadoras llegaban por antigüedad y el trabajo temporal es la tónica dominante. “Esta será la excusa para no llevarlo a cabo”, comentan.

La situación es discriminatoria y  recalcan las diferencias salariales entre profesionales con la misma exposición. Además, se están haciendo horas extras que, según el sindicato, se compensará en tiempo libre, “pero no sabemos cuándo llegará porque esta situación se va a alargar”.

En definitiva, el sector evidencia en esta situación de crisis sus malas circunstancias de trabajo en todos los ámbitos, tanto en el de material y seguridad como en el salarial, con unos riesgos equivalentes al de cualquier trabajador que estos días no puede parar porque de ello depende la salud todos.