1 ovejas wev
El rebaño atravesó el municipio dejando bonitas postales con el castillo mudéjar de fondo. / David Rubio

Rumbo hacia los Picos de Europa (León), más de un millar de ovejas merinas y un centenar de cabras retintas han atravesado la localidad de Coca, dejando unas impresionantes imágenes a su paso por el castillo mudéjar y el arco de la villa, puerta de entrada al interior de la muralla del municipio.

Bajo los mandos de Jesús Garzón, pastor y presidente de la asociación Trashumancia y Naturaleza, el rebaño del Concejo de la Mesta comenzó su andadura el pasado mes de mayo, en una ruta de unos 400 kilómetros de distancia donde atravesarán las provincias de Segovia, Valladolid, Palencia y León. Se estima que tardarán aproximadamente un mes en llegar a su destino, situado en la localidad leonesa de Valverde de la Sierra.

Atraviesan la Comunidad Autónoma de Castilla y León por la Cañada Real Leonesa Oriental con ramales que enlazan con la cañada real Segoviana en la Comunidad de Madrid, garantizando así la conectividad entre los valiosos ecosistemas del norte y del sur de España, para fomentar su biodiversidad, la adaptación de las especies amenazadas por el cambio climático y el control de la erosión y de los devastadores incendios forestales.

Cada año van tomando distintas vertientes del camino original en busca de aquellas zonas con mejores pastos y espacios donde el rebaño pueda refrescarse. Este recorrido forma parte de un proyecto que suma ya 29 años de historia y cuyo principal propósito es recuperar la importancia de las cañadas, cordeles y veredas que componían la red trashumante de España.

La trashumancia del ganado, adaptándose a las condiciones climáticas de cada comarca en las diferentes épocas del año, constituye la forma más ecológica de aprovechar los recursos naturales, garantizando la conservación de la biodiversidad ibérica y fomentando el relevo generacional en el medio rural amenazado por la despoblación.

En busca de lo que ellos nombran ‘la eterna primavera’, realizan la trashumancia dos veces al año. Entre finales de mayo y principios de junio, se desplazan desde la provincia de Madrid hacia la de León. Después, en septiembre, realizan la ruta a la inversa. El objetivo principal de esta actividad es el aprovechamiento máximo de los lugares de pasto, buscando el momento óptimo de producción de los espacios que se recorren.

En España, cada oveja trashumante traslada diariamente unas 5.000 semillas y abona el terreno con más de tres kilogramos de estiércol.

Además, la gestión adecuada de los pastizales por el ganado y las correctas prácticas agrícolas pueden fijar del 10 al 20% de las emisiones globales de combustibles fósiles mitigando el cambio climático.

Sobre la asociación

La asociación Trashumancia y Naturaleza se creó en el año 1997 para defender la trashumancia, su práctica y sus saberes ancestrales. “Creemos firmemente en que la trashumancia y la ganadería extensiva son clave para la sostenibilidad de la península ibérica”, señalan en su página de Facebook.

Desde su fundación, esta asociación apoya a las familias ganaderas que desean recuperar la trashumancia andando por la red nacional de vías pecuarias, un patrimonio único en el mundo con más de 125.000 kilómetros de longitud y 420.000 hectáreas de superficie, que conectan entre sí todas las regiones de España. Para esta asociación la trashumancia es vital ya que recuperarla crearía alrededor de 5.000 puestos de trabajo directos en el medio rural, que generarían empleo indirecto relacionado con la comercialización de los productos, el turismo o los servicios ambientales, una solución ante la alarmante situación de la España vaciada.