Un rebaño formado por 1.300 ovejas merinas y cabras retintas atraviesa Coca. / David Rubio
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Un año más, el rebaño del Concejo de la Mesta ha atravesado la localidad de Coca y varios de sus monumentos principales con un total de 1.300 ovejas merinas y cabras retintas, con Jesús Garzón, pastor y presidente de la asociación Trashumancia y Naturaleza y con Marity González, pastora y directora de proyecto.

Comenzaron su andadura el pasado 1 de junio, desde el Parque de Guadarrama (Madrid) con rumbo a los Picos de Europa (León), una ruta de unos 400 kilómetros que cruza las provincias de Segovia, Valladolid, Palencia y León. Se estima que tardarán aproximadamente un mes en llegar a su destino, situado en la localidad leonesa de Valverde de la Sierra.

Realizan esta trashumancia dos veces al año. Normalmente entre los meses de junio se desplazan de la provincia de Madrid a la de León y después, entre septiembre y octubre regresan, en búsqueda de lo que llaman la ‘eterna primavera’ para favorecer al rebaño por el tipo de climatología que necesitan.

La trashumancia es una práctica ganadera extensiva tradicional que consiste en el desplazamiento estacional del ganado. En otoño o invierno se realiza por las zonas bajas o de menor latitud y en primavera o verano, en las zonas de mayor altitud. El objetivo principal de esta actividad es el aprovechamiento máximo de los lugares de pasto, buscando el momento óptimo de producción de los espacios que se recorren.

Efectúan la trashumancia atravesando la comunidad autónoma de Castilla y León por la Cañada Real Leonesa Oriental pero cada año van tomando diferentes vertientes de lo que es el camino original, para buscar aquellas zonas que posean mayor cantidad de comida y agua para el rebaño. El recorrido forma parte de un proyecto que se lleva a cabo desde hace veintisiete años y que quiere recuperar la importancia de las cañadas, cordeles y veredas que componían la red trashumante de España.

La ganadería extensiva es uno de los motores principales para la conservación del medio ambiente en España a través de sus 125.000 kilómetros y más de 400.000 hectáreas de vías pecuarias. Mediante la trashumancia, los rebaños limpian el terreno evitando, de este modo, la propagación de los incendios forestales. Además, el traslado del ganado favorece en la lucha contra el cambio climático ya que los animales, en su recorrido, transportan y dispersan semillas a lo largo de todo el territorio, ayudando a conservar la diversidad biológica de los ecosistemas.

FIESTA DE LA TRASHUMANCIA. Si bien la pandemia del Covid-19 que ha asolado el territorio nacional no ha conseguido frenar esta primera parte de la trashumancia, el futuro de la tradicional Fiesta de la Trashumancia -un evento en el que los rebaños pasan por la capital para reivindicar la importancia de la conservación de la Red Nacional de las Vías Pecuarias y la cultura pastoril- y que acostumbra a celebrarse en Madrid es incierto.