Vista del local para el que Sportium ha solicitado la licencia, entre las calles Carral y Embajadores. / FRANCISCO SÁNCHEZ VIRAZ
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Pese a su frontal oposición a la apertura de locales de apuestas en sus calles, el Real Sitio de San Ildefonso ha tenido que aceptar el “techo” normativo de la Junta de Castilla y León, titular de las competencias sobre el juego en la región.

El municipio, uno de los más combativos contra la implantación de estos locales en la provincia, publicó una ordenanza que, de facto, excluía casi cualquier apertura en su término. Ocurre que esas restricciones chocan contra una legislación autonómica que tildan de laxa y, un año después de su aprobación en el pleno, el Consistorio iniciaba ayer los trámites para conceder a Sportium la licencia de actividad en el que, si el proceso burocrático no descarrila, será el primer local de apuestas del pueblo que se conjuró contra ellos.

El Boletín Oficial de la Provincia publicó ayer la licencia ambiental a nombre de la mercantil Sportium apuestas oeste S. A. U. en un local que hace esquina entre el número 10 de la calle Carral y el número 5 de la calle Embajadores. Está a poco más de 100 metros de la plaza de los Dolores, el gran punto neurálgico del municipio. El local pertenece a un particular que ha acordado alquilárselo a la casa de apuestas.

Se trata de la licencia necesaria para iniciar las obras y que, una vez aprobada, supondría que el Consistorio emitiera la licencia de actividad. “Nosotros como Ayuntamiento hemos hecho todo lo posible, pero llegamos hasta donde llegamos”, subraya la primera teniente de alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, Paloma Ramírez.

Proceso burocrático

Pese a la diversa oposición al proceso, el local prevé conseguir su permiso en las próximas fechas por parte de la Junta. Y el Ayuntamiento inicia los trámites que le corresponden. “Llegados a este punto, sin cumplen con todo lo que la normativa autonómica marca, nosotros como ayuntamiento no podemos hacer más”. Por tanto, el Consistorio asume que su margen de actuación es muy escaso. “Estamos un poco atados de pies y manos porque las competencias no son nuestras”.

Por un lado, el boletín inicia la fase de información pública. Por otro, el expediente, presentado en la Junta, debe contar con el visto bueno de la comisión de juego de Castilla y León. Los promotores ya han aportado toda la documentación; en la siguiente reunión de este ente, en Valladolid, se decidirá si se autoriza su apertura.

Así las cosas, las esperanzas municipales recaían en una mesa de negociación para reformar la ley del juego y regular las apuestas. “Puede ser una actividad como otra cualquiera, pero por sus características determinadas yo creo que debe llevar una regulación rigurosa y muy específica. Y la regulación actual es un poco laxa. Pedimos algo más exhaustiva que protegiese a vecinos de municipios pequeños porque que haya una casa de apuestas en el centro del pueblo no es lo mejor para nadie”.

El centro de estudios

Un aspecto central en el debate es qué se considera un centro de estudios. El Ayuntamiento pide que la junta vaya más allá de los centros públicos de formación reglada como colegios o institutos y abra el abanico a lugares como una academia de clases particulares que hay a unos 80 metros del local. “Imparte enseñanzas a todos los niveles y asisten muchos alumnos de Primaria y Bachillerato”, sostiene Ramírez, que pide incluir otros lugares de habitual tránsito de menores como parques públicos o centros médicos.

Es el propio Ayuntamiento del Real Sitio quien deberá analizar las alegaciones, pero Ramírez asegura que será un papel meramente administrativo por parte de los técnicos. El proceso para oponerse al otorgamiento está abierto a cualquier particular y asociación. “Yo entiendo que asociaciones que hayan presentado alegaciones anteriormente lo volverán a hacer y podrán unirse más colectivos y vecinos”. El municipio llevó a cabo una recogida de firmas y muchos vecinos manifestaron su malestar.

La recién creada Asociación Segoviana de Jugadores de Azar Rehabilitados anunció ayer que presentará alegaciones y lo hará con la lupa puesta en la academia. Su presidente, Ángel Aranzana, subraya sus argumentos: “ El problema de los ayuntamientos es que no tienen competencia. Si cumplen los requisitos, no pueden prohibir que se abra el local. Nosotros vamos a insistir en que no cumple las medidas por la distancia. Es privado, pero es un centro educativo y no cumple los 100 metros de distancia que exige la ley”.

Aranzana asume las dificultades del proceso. “La esperanza nunca se pierde, llegaremos hasta donde podamos”. También esgrimirán ruidos ante las entradas y salidas de clientes. Piensa más en la letra pequeña. “En la ley no habla de formación reglada, puede ser cualquier tipo de formación”. Si el local llegar a buen término, la asociación subraya que cualquier pelea en los tribunales debería venir del Ayuntamiento. “Nosotros apoyaríamos, pero económicamente no podemos meternos en este tipo de batallas”.

Una vez iniciado el proceso, lo previsible es que se cumplan los trámites y desemboque en el otorgamiento de la licencia de actividad. La pregunta es si, con la normativa vigente, el Ayuntamiento ve suficiente base jurídica para denegar la licencia en base a la proximidad con la academia. Pues de hacerlo y errar, el coste podría ser alto. “Si el local cumple la normativa urbanística, ambiental y sanitaria, tampoco podemos ir en contra de la ley. Yo invito a la Junta a que se ponga las pilas y modifique una ley muy light. No solo lo solicitamos nosotros, sino que es un sentir general de muchos otros municipios”, subraya Ramírez. Los pueblos contra Goliat.