El primer punto de encuentro está en las oficinas de UCCL /E.A.
Publicidad

El programa ‘Gente y Tierra’, que Escuelas Campesinas de Segovia desarrolla junto a Ismur y Colectivo de Acción Solidaria en la provincia, quiere apoyar la conservación de la biodiversidad de los cultivos hortícolas. Para lograrlo han creado una nueva iniciativa, puntos de intercambio de plantas. Se pueden coger tomates segovianos, cebollas, maíz de palomitas, calabazas, etc. y dejar en los puntos alguna variedad que le haya sobrado al horticultor, o que no haya plantado este año, para que otra persona interesada lo pueda adaptar a otra zona. La idea es cultivarla en la huerta y no olvidar recoger las semillas para conservar la variedad un año más. Si se consiguen suficientes semillas, se puede dejar una parte en el banco de semillas, para volver a repartir en otro intercambio de semillas.

La Unión de Campesinos (UCCL) y el grupo de acción local del Nordeste, Codinse, ya han llevado a cabo varios proyectos, mediante la recuperación de variedades cultivadas en Segovia y alrededores durante generaciones de agricultores. Han seleccionado las mejores plantas para adaptarlas a las condiciones ambientales y ecológicas de sus localidades. Ahora se conserva un banco de semillas al que tienen acceso todos aquellos que quieran participar en el proyecto como ‘guardianes de semillas’. Para animar a los horticultores a empezar, al no poder reunirse este año todos con la Red de Semillas de Segovia, se ha instalado el primer punto de intercambio, en la oficinas de la Unión de Campesinos UCCL, en la calle Santa Catalina del barrio de San Lorenzo de Segovia.

Y si los interesados no pueden desplazarse a Segovia, desde ‘Gente y Tierra’ animan a montar otros puntos de intercambio en diferentes pueblos, por toda la provincia. Se pueden dejar las plantas que hayan sobrado de los semilleros de este año y esperar a que otras personas aporten otras variedades nuevas, para hacerles hueco en las huertas. El objetivo es sembrar la provincia de puntos de intercambio, donde poder compartir biodiversidad entre todos.

El proyecto ‘Gente y Tierra’ registra y ordena los recursos naturales existentes para ponerlos en producción agroecológica. Pone en valor la tierra con aptitudes para la horticultura, hortofruticultura, apicultura, etc. Se pretende favorecer la soberanía alimentaria y combatir el cambio climático, frenar la pérdida de superficie agraria útil, proteger y cuidar el paisaje, prevenir incendios y generar trabajo.

“Porque la tierra, el agua y las semillas son el presente y el futuro de nuestro sustento y es necesario que todos contribuyamos a la recuperación y conservación de estos recursos”, explican.