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Sesión de pleno de mayo en el Ayuntamiento de Cuéllar. / C.N

El Partido Popular de Cuéllar ha dado contestación al balance realizado por el equipo de Gobierno en la mitad de la legislatura. PSOE e IU repasaban todos los proyectos realizados, los que están en marcha y las partes del programa sobre las que trabajan, destacando de todo ello “la ilusión y el cambio, palpable entre los vecinos de Cuéllar”. Sin embargo, para el PP de la localidad, grupo municipal de oposición, hay una cuestión: “¿Trabajo, rigor y grandes inversiones?”; esa es la pregunta que, a su juicio, se deben hacer todos los cuellaranos en el balance de la mitad de la legislatura. Para el PP este es un balance de “autobombo, como nos tienen acostumbrados, y que no se ciñe en nada a la realidad”.

Al PP le preocupa que tan solo “hayan hecho falta dos años para poner en peligro la estabilidad presupuestaria y la previsible liquidez de las arcas municipales”. Recuerdan que así lo apuntaba el mismo interventor en la pasada sesión de pleno, “y así lo anunciará en la sesión que se celebra el próximo 24 de junio, con las nuevas modificaciones presupuestarias”.

Hablan desde el grupo de oposición de que la Ley de Estabilidad Presupuestaria se ve sin efecto este 2021 por la pandemia, y que este era un mecanismo para que los Ayuntamientos tuvieran mayor liquidez para cubrir las necesidades provocadas por la propia situación. “Vemos como en este Ayuntamiento, lejos de utilizar estos remanentes de tesorería para este cometido, lo utilizan para hacer obras faraónicas hasta el punto de peligrar la liquidez del Consistorio”. Aseguran que hay preocupación “por la deriva de nuestro Ayuntamiento, por dos años en los que no se han realizado ni las fiestas de los toros, ni la feria comarcal, ni la medieval: ¿dónde ha ido todo ese dinero?”, cuestionan. “No encontramos sentido a ese rigor económico”, comentan.

En cuanto a las inversiones, aseveran que no ha habido otros gastos, a no ser el aumento del gasto corriente y un gran aumento en gasto de personal durante estos dos años, “en nuestra opinión, innecesario”. “Nuestro balance no puede ser tan optimista como el del Gobierno, nuestro balance es de preocupación ante la deriva económica del Ayuntamiento y la falta de transparencia en muchos asuntos, como las contrataciones”, concluyen.