Imagen del estado en el que quedó el parque municipal tras el paso de la tormenta. / E. R.
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El parque municipal ‘Cipriano Geromini’ tiene abiertas ya sus puertas. Tras el paso de un fuerte temporal de lluvia y viento en el pasado mes de diciembre, un enorme candado impedía el acceso. El motivo principal era que en su interior los operarios municipales y jardineros se afanaban en devolver, a uno de los lugares más emblemáticos de la localidad espinariega, su aspecto habitual. Los fuertes vientos derribaron cuatro grandes árboles, además de numerosas ramas también de gran tamaño, que obligaron al Ayuntamiento a impedir el paso para evitar accidentes.

La localidad segoviana de El Espinar fue uno de los municipios que más notó el paso del temporal y han sido necesarias muchas actuaciones de arreglo en diferentes puntos y núcleos. Pero sin duda, el parque municipal ha sido el lugar donde más han tenido que trabajar. “El viento arrancó de raíz varios pinos que eran imposibles de recuperar por lo que ha sido necesaria su tala.

Primero procedimos a eliminar las ramas más grandes y después a trocear los enormes troncos para poder retirar la madera”, explica uno de los operarios que ha trabajado en el parque.

Los enormes socavones que han dejado las raíces han sido rellenados con tierra para impedir que ningún visitante sufra un accidente y está previsto que los árboles caídos sean reemplazados, en un futuro próximo, por nuevos ejemplares que devuelvan al parque ‘Cipriano Geromini’ a su estado habitual.