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Vista de las pozas de cocer lino, las cuales se pueden visitar en La Aldehuela. / E. A.

El Ayuntamiento de Torrecaballeros ha concluido el proyecto de recuperación de las antiguas pozas de cocer lino situadas en La Aldehuela. “Son un excelente recurso para la investigación científica, la educación ambiental y para todos aquellos visitantes que se acerquen a nuestro municipio”, establece el alcalde de la localidad, Rubén García. Con ello, se refiere a todas las personas que estén interesadas en el medioambiente y cultura, pero también hay un interés en poner en valor el uso tradicional del agua.

El proyecto ha supuesto una inversión de más de 18.000 euros cofinanciados por el Ayuntamiento de la localidad y el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Así, el proceso de recuperación se ha desarrollado en varias fases y en él han trabajado biólogos y topógrafos, sin olvidar las obras de excavado y vallado, además de las acciones del voluntariado medioambiental en Hacenderas para la limpieza del conjunto, como la llevada a cabo a finales de junio.

En un primer momento, se realizó la extracción manual de la primera capa de tierra de las pozas, la cual contenía tanto semillas como huevos de microorganismos que durante años habían habitado en su interior. No obstante, este material se reservó para volverse a colocar una vez finalizados los trabajos.

Posteriormente, se excavaron las cubetas de las pozas y se limpió todo el entorno, a lo que se sumó la instalación de vallas en el perímetro. También se colocaron paneles explicativos para dar a conocer a los visitantes la funcionalidad de las pozas y la importante biodiversidad que acogen.

Los resultados de estas labores podrán disfrutarse con la llegada de las primeras lluvias otoñales. Por otra parte, el regidor enfantiza que “esta primera acción material de recuperación viene acompañada de otra fase con la que se va a aportar valor añadido a este entorno”.

Este hecho está relacionado con el convenio de colaboración que se va a firmar próximamente con la Universidad Autónoma de Madrid. El propósito es realizar un seguimiento de la biodiversidad de las pozas y, a su vez, conocer cómo evoluciona el sistema a partir de su restauración. “Alumnos de esta Universidad ya han participado en el muestreo inicial antes de la recuperación de estas charcas temporales, en la limpieza de la cacera de San Medel y también en la última Hacendera”, asegura García.

En relación con la educación ambiental, el alcalde garantiza que “se promoverán actividades para dar a conocer la importancia cultural y ecológica de estas pozas, tanto en actividades programadas como gracias a los paneles instalados que explican qué son estas pozas”.

Desde el Ayuntamiento, aseguran que seguirán apostando por este tipo de proyectos “que dan un valor añadido a nuestro municipio”, considera García. “Pretende recuperar algo nuestro, pero también darlo una utilidad práctica. Es un proyecto piloto sostenible, único de momento en la provincia, que apuesta por los recursos que ya tenemos y que además son desconocidos para el gran público”, concluye.