Organizadores y participantes, al término de la tertulia en el edificio de La Panera, que se llenó de público.
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Con el fin de escuchar la voz de los profesionales del mundo del toro numerosos aficionados llenaron por completo, una vez más, el aforo del edificio municipal de La Panera el pasado fin de semana.

Las protagonistas en esta ocasión fueron tres ganaderas de bravo. La salmantina María José Sánchez Majeroni, de los hierros Castillo de Huebra, Sánchez Cobaleda, Terrubias y Jose Manuel Sánchez; la manchega Macarena Gallego, propietaria de los hierros Javier Gallego y Ojailén; y Carolina Fraile, titular de las ganaderías Juan Luis Fraile y María Cascón.

Las tres abordaron la situación del mundo taurino, los problemas de las ganaderías, y la condición de mujer en un sector con predominio profesional masculino. La mesa estuvo moderada por Juan José Matute Molinera, como ha ocurrido en las tres ocasiones anteriores, todas con gran asistencia de público.

La ganadera María José Sánchez defendió el tercio de varas en las plazas asegurando que  la bravura se mide sobre todo en el caballo. “El toro se crece con el castigo”, dijo a la vez que se mostró partidaria del enfundado de pitones para evitar bajas y daños en el ganado.
Al igual que sus compañeras dijo que el nombre de las ganaderías deberían estar por encima de los encastes. “Hoy algunas embisten como nunca”, añadió y el hierro no es sinónimo de nada hoy en día.

Macarena Gallego habló varias veces desde su faceta de veterinaria, y puso énfasis en la mala planificación de las campañas de saneamiento, en las que además de escasa precisión y distintos criterios según las comunidades autónomas, puede existir fraude; y de difícil control por la fauna silvestre.

Sobre este aspecto, Carolina Fraile reconoció haber sufrido mucho cuando ha tenido que sacrificar matar vacas por saneamiento ganadero en el encaste de Graciliano.

Abogó por hacer piña para defender las tradiciones taurinas. “Todo el mundo del toro debería unirse”. Se mostró escéptica sobre la necesidad de enfundar los pitones de los toros.

Como era de esperar, todas expresaron su opinión en torno al feminismo. Y coincidieron en que  en sus respectivas empresas, ellas imponen su criterio y se les respeta.  “Hay cosas que hace mejor una mujer, y otras lo hace mejor un hombre”, dijo María José Sánchez. Y apenas hubo discrepancias sobre este asunto.

Sí fue más intenso el debate sobre los ataques que sufren los aficionados y profesionales taurinos por parte de algunos sectores. Pidieron respeto a las tradiciones y a la cultura. Y en varias ocasiones se refirieron al menor respaldo institucional de la Administración. A la vez que calificaron de “hipocresía” el que se critique la sangre en las plazas de toros, y se permita en las televisiones y juegos con escenas de violencia.

También coincidieron todas en señalar que se está equivocando la sociedad cuando se trata de “humanizar a los animales”. Desvelaron muy sucintamente algunas de las citas taurinas en las que participarán, y agradecieron el apoyo que representan para las ganaderías los festejos populares.

Previamente al debate hubo unas clases de toreo de salón para los más pequeños en las que participaron novilleros de la comarca.

Tras dos horas de tertulia, ganaderas y aficionados continuaron charlando, de forma más distendida.