Integrantes de la Cofradía del Queso de Idiazábal, en la presentación. /FRANCISCO SÁNCHEZ VIRAZ
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El Real Sitio acogió el pasado viernes la presentación del libro ‘El oro de los quesos en los caminos a Santiago’, galardonado por la Gourmand World Cookbook Awards como el mejor libro de quesos de España 2020. Al acto, que se celebró en el Centro de Congresos Guardia de Corps de La Granja, asistieron, el autor del libro, Miguel Muñagorri, y el alcalde del Real Sitio, Samuel Alonso.

Durante el acto, además, estuvo la Cofradía del Queso de Idiazábal, que realizó un queso de su denominación en directo y, después, una degustación de quesos de la zona.

La primera vez que Miguel Muñagorri tomó contacto con los quesos en la Naturaleza fue allá por el verano de 1966, en la Sierra de Gredos, en una marcha con su padre, su hermano y un amigo. Encontraron unos pastores, al pie del pico Almanzor y compartieron un queso de oveja, que le supo a gloria. Tanto que compraron uno. Pocos días después el queso acompañó a dos amigos, José Mari y José Javier y a Miguel en su ascensión al Ernio, desde Cestona, en la que fue consumido.

Años después empezaron las peregrinaciones a Santiago. La primera desde Roncesvalles, con su amigo y hermano Jaime. No había casi nadie en el Camino, que fue duro. Llovió todos los días de aquellos veintiuno que duró. Pero ahí se forjó la vocación de peregrino. Después han seguido varios. Y algunos acompañamientos en etapas a otros peregrinos, desde Belorado hasta San Juan Ortega y la subida al Cebreiro. También desde la catedral de Sevilla, hasta el Guadalquivir y desde L’ aiguille Sant Michel hasta la salida de la ciudad en Burdeos. La Ruta de la Plata ha sido recorrida con asiduidad, por diversas razones de amor de peregrino. Desde Cádiz, hasta Astorga y hasta Santiago, ésta en coche y varias veces. Y con la curiosidad por los quesos.

Y ahora existe el proyecto de recorrerlo desde Santiago hasta Finisterre. De cualquier modo, existe ya esa vocación de peregrino eterno, que no se pierde.

De otra parte, está el amor a los quesos. Quesos que no faltan en la alimentación de Miguel Muñagorri ningún día, en sus múltiples variedades, al mediodía y por la noche.

Dicen que con pan y vino se anda el camino. Se diría con queso.