El mapa de ordenación del transporte público divide a Segovia en ocho zonas

El nuevo modelo seguirá una estructura similar a las actuales demarcaciones básicas de salud. El decreto con la propuesta se encuentra en fase de información pública hasta el próximo 14 de abril

transporte metropolitano
Para de autobuses en Segovia. / NEREA LLORENTE

La provincia de Segovia está estructurada en ocho zonas en el nuevo mapa del transporte público por carretera que está elaborando la Junta de Castilla y León. El proyecto se encuentra en fase de información pública hasta dentro de un mes, el 14 de abril. El Ejecutivo regional prevé poder aprobarlo a principios de verano.

De acuerdo con la información que la Administración regional ha expuesto al público junto al proyecto de decreto, el objetivo del nuevo mapa de transporte es mejorar la movilidad en las zonas rurales, y facilitar el acceso a servicios como la sanidad, las gestiones administrativas, el ocio o la actividad comercial.

En principio, la organización se hará en torno a comarcas que vienen a ser similares a las zonas básicas de salud, aunque no coincidentes del todo; y se combinará las actuales rutas regulares entre principales núcleos de población, y con el transporte escolar.

El sistema supondrá extender el actual modelo de transporte a la demanda, que ya opera en algunas zonas de la provincia. Este sistema, que se implantó hace 16 años como modelo pionero, ha sumado casi 221.000 viajeros desde su inauguración. En todo caso Segovia es la provincia de la región con menos usuarios, una cifra que se espera elevar con este proyecto.

Desde el Servicio Territorial de Fomento en Segovia, su responsable, Natalia Flórez, trabaja actualmente para poner en marcha este sistema, de forma experimental en alguna comarca de la provincia, aun sin concretar.

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Mapa sobre el que inicialmente se ha comenzado a trabajar para preparar las zonas de transporte público por carretera. / EL ADELANTADO

Recuerda que la implantación del nuevo mapa de transportes coincide con el fin de la renovación de las concesiones de los servicios de líneas regulares. Aclara que el nuevo diseño ha comenzado por las áreas o zonas, para luego ir detallando otros aspectos como horarios o frecuencias. Y también participarán las empresas del sector, los agentes sociales y las administraciones afectadas, como los ayuntamientos.

Aclara la jefa del Servicio de Fomento que en principio se mantendrá el sistema de transporte metropolitano, que conecta a los municipios del entorno de la capital. Se puso en marcha en Segovia en 2009 e incluye a 23 municipios con 42 núcleos de población. Actualmente cuenta con 6.600 tarjetas o usuarios.

El billete de viaje de este sistema tiene un precio actualmente de 0,85 euros y su coste se compensa con las aportaciones de la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos que se benefician del servicio.

El plan que diseña la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para el Transporte a la Demanda, y que permite los desplazamientos en el mundo rural entre las poblaciones de menor tamaño y las cabeceras de comarca será “gratuito”. Se creará el ‘bono rural’, que no tendrá coste económico directo para los usuarios. La intención de la Junta es que esté implantado en marzo de 2022 en todas las zonas en las que está implantado ya el Transporte a la Demanda. Para utilizarlo será necesario tener una tarjeta física, cuyo coste es de cinco euros para garantizar su conservación, o descargarse una aplicación para móviles sin coste alguno.

Los usuarios, que tendrán que haber hecho una reserva de su viaje a través de un número de teléfono también gratuito, accederán al autobús y acercarán la tarjeta al terminal del conductor o el código de barras, disponible en la aplicación móvil. De esta forma, no se abonará el billete como hasta ahora, de forma que será gratuito el servicio para todo los ciudadanos, incluso turistas, familiares o personas con segundas residencias en la Comunidad.

Esta iniciativa se iniciará en Fuentes de Oñoro, municipio fronterizo con Portugal. Pero luego se irá ampliando al resto de las provincias de la Comunidad. “Es una magnífica noticia para las personas que viven en el mundo, van o pasan por el mundo rural”, dijo el presidente de la Comunidad en la presentación de este proyecto.

Destacó que el bono supone un impulso a la movilidad en las zonas rurales, trata de mejorar su calidad de vida y de facilitar el acceso a servicios como la sanidad, las gestiones administrativas y el ocio y la actividad comerciales. Por ello, remarcó que es una apuesta por la “igualdad” en los pueblos y por crear “oportunidades” y por “acompañar” a los que lo necesitan. Además, el presidente de la Comunidad insistió en que supone también una apuesta por la modernización del mundo rural, “un principio básico” de la Junta, porque argumentó que las nuevas tecnologías van a permitir que llegue a todos los rincones. Esa transformación digital, continuó Fernández Mañueco, se logrará con la aplicación móvil, aunque se mantendrán las tarjetas físicas para los que quieran utilizarlas.

El Transporte a la Demanda permite los desplazamientos en el mundo rural entre las poblaciones de menor tamaño y las cabeceras de comarca, que es donde más desplazamientos se registran.

Desde la Junta puntualizan que el coste de la tarjeta, cinco euros, no tiene afán recaudatorio y añadió que simplemente es para que se conserve como se hace en el transporte urbano o metropolitano.

El sistema de Transporte a la Demanda se irá generalizando y supondrá incrementar en un 78 por ciento su actividad, pues todas las rutas por carretera cuya demanda sea inferior a 4.500 viajeros al año pasarán a ser prestadas con esta modalidad, y se ampliarán hasta alcanzar todos los núcleos poblacionales. Además, se extenderá la integración de los servicios regulares y escolares a la totalidad de itinerarios.

El nuevo modelo concesional tendrá un coste anual para la Junta de de 107,92 millones de euros. Engloba los 101,76 millones que supone prestar el servicio regular, a la Demanda e Integrado (general y escolar), a los que se unen 6,16 millones del equipamiento embarcado y su mantenimiento de los billetes y de gestión y reserva. Esto supone un incremento respecto al actual, que alcanza los 98,3 millones.

Para financiar el futuro sistema, Fomento prevé ingresar con la venta de billetes 29,5 millones al año, 500.000 euros más que ahora, a pesar de que los viajeros crecerán, sobre todo con el Transporte a la Demanda, que se duplicarán hasta alcanzar el millón. Esto es debido a que la Junta no contempla una subida de tarifas, a lo que se une el bono rural, que será gratuito.

Por lo tanto, el aumento del coste se sufragará mediante las aportaciones de la Junta que crecerán notablemente. Por un lado, la Consejería de Educación seguirá destinando 45 millones al año para cubrir los gastos del transporte escolar. A esta cantidad se unen otros 12,9 millones que ahora se distribuyen mediante el sistema de subvenciones a cubrir el déficit de explotación, y tres más, para recuperar los fondos que se dedicaron a este fin hasta la crisis de 2011, cuando la convocatoria de ayudas fue de 15,9 millones.

También Fomento prevé que la Junta asuma los dos millones que aportan los ayuntamientos por los transportes metropolitanos. Los consistorios o instituciones que quieran seguir destinando fondos podrán hacerlo, pero eso supondrá un aumento de servicios respecto a la actualidad, porque el Ejecutivo prevé mantener la oferta a la población.

Doble incertidumbre entre las empresas privadas

Asetra teme que la actual situación de crisis deje a muchos operadores sin posibilidad de participar, y alerta de que la movilidad es clave para el medio rural y aspirar a lograr la igualdad de oportunidades

Las empresas del transporte de viajeros se encuentran expectantes ante los cambios que, con seguridad, van a llegar al sector.

La reestructuración del mapa del transporte no sólo afectará a los viajeros, sino que también lo hará a las empresas, pues se trata de los operadores necesarios para llevarlo a cabo. Aunque el plan se encuentra todavía en proyecto y pendiente de concretar muchos detalles, lo cierto es que es inminente el vencimiento del período de concesión de las actuales líneas de transporte regular.

Pero más inmediato resulta aún el futuro para muchas empresas que actualmente se encuentran afectadas por los efectos de la pandemia.

Así lo entiende Juan Andrés Sáiz Garrido, presidente de la Agrupación Segoviana de Empresarios del Transporte (Asetra). “Hay una incertidumbre total, tanto para las empresas concesionarias actuales, como para las del transporte discrecional y transporte escolar”.

Por un lado, los empresarios del transporte de viajeros ven que todavía no hay un mapa definido sobre cómo se organizarán las zonas y las rutas a realizar. Tampoco se ha detallado cómo se costeará, aunque el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, anunció que habrá un bono-rural que será gratuito para los usuarios. “Pero de algún modo deberá financiarse”, puntualiza Sáiz Garrido.

El mapa del transporte en esta región es muy heterogéneo en el sentido de que tiene poca población y muchos kilómetros que cubrir. Los ciudadanos precisan el acceso al transporte público para conseguir igualdad, y evitar que se amplíe la brecha entre los ciudadanos del mundo rural y urbano. “La movilidad es un servicio básico y, si no se articula bien para la Segovia Vaciada, se quedará mucha gente descolgada”, apunta el presidente de Asetra.

Además recuerda que la Unión Europea busca una liberalización del transporte, lo cual entra en colisión con la falta de rentabilidad del sistema cuando se trata de zonas con escasa densidad demográfica, como es el caso de Segovia.

Pero sobre todo, al presidente de Asetra le preocupa la situación en que llegarán las empresas del sector a la hora de poder participar en el nuevo diseño. “En estos momentos nadie puede predecir lo que va a pasar este año y puede que el que viene, con la actual pandemia, tampoco”.

Sáiz Garrido subraya que las empresas del transporte regular están trabajando a menos del 50% de la actividad previa al estado de alarma. Y aún es peor en el caso de las empresas del transporte discrecional. “Sin cultura, sin ocio, sin deporte, sin transportes colectivos para excursiones, bodas, despedidas, viajes a Benidorm… están a cero las empresas que cubrían esos viajes”, lamenta Sáiz Garrido. “Creo que debemos ser prudentes porque desconocemos cómo se va a resolver la situación actual. Hay muchas empresas que están en la más absoluta incertidumbre”. “Y cuando se convoque algún concurso público, habrá que ver cómo pueden concurrir estas empresas”.