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El sector hostelero es uno de los mas golpeados tras la crisis del covid-19; dos meses y medio a puerta cerrada están dejando huella y, a pesar de que el efecto rebote en las terrazas se ha hecho notar, la suspensión de las fiestas locales va a hacer de este verano una etapa muy dura en la carrera de fondo por la supervivencia.

Lucía Arranz es gerente de una de las empresas de distribuciones con más experiencia de la localidad, Distribuciones Arranz. Se dedican a la distribución de bebidas en buena parte de la localidad y la comarca, y como explica ella misma, el parón y una situación tan compleja le hicieron pensar. Es por ello que, iniciativa propia, ha querido lanzar una campaña en la que poder ofrecer algo a los clientes y “dar una excusa a los vecinos para salir, más que la de todos los días, un aliciente”. Dicha campaña consta de varias acciones con un objetivo común: fomentar el consumo -responsable- en los establecimientos hosteleros de la localidad. Por un lado, se van a repartir invitaciones de manera aleatoria en estos establecimientos, en los que se invitará a otra consumición. También habrá unos vales de degustación para que el público conozca las cervezas menos comerciales, como explica Lucía. Otra de las iniciativas promueve una ruta de terrazas: a través de una cartilla, el consumidor tendrá que ir sellando esos bares y las 25 primeras cartillas completadas tendrán un premio directo que consiste en un lote de surtido de ibéricos.

A todas estas propuestas se suman los “rastreadores sorpresa”; estarán activos los fines de semana y funcionarán velando por las consumiciones de manera que puedas contar con otra ronda gratis. Por último, llega la propuesta de los comercios secretos, una iniciativa que pretende unir aún más el tejido del comercio en Cuéllar. En determinados comercios se ofrecerán, de manera aleatoria, consumiciones gratuitas en establecimientos hosteleros cercanos. “Puede que vayas por ejemplo a la carnicería o a la mercería y te den una invitación sorpresa de una consumición, puntos secretos que estarán en el pueblo”, explica Lucía Arranz. Toda la campaña va a estar funcionando desde esta semana hasta el 15 de septiembre, con ánimo de extender todo lo posible la temporada veraniega en las 30 terrazas adheridas a la red.

A estas acciones también se añade la búsqueda de “influencers” que sean imagen de las marcas con las que la empresa trabaja; este nuevo movimiento publicitario que vincula personas y marcas también llega a este tipo de campañas.

La campaña pretende animar esta etapa poscovid que deja un verano anómalo y su creadora confía en que puede generar “buenas alianzas entre el comercio y la hostelería, de los sectores que más están sufriendo”. Arranz reconoce que este año para el sector es “terrible”, y lo que más se teme es un invierno muy difícil. Reconoce que de por sí el invierno pasa a ser duro y esto motiva a que el verano tenga que salvarse. Afirma que sus clientes, hosteleros, han mantenido la ilusión de volver a abrir y con iniciativas, pero son conscientes de lo que conlleva este año. El negocio, cuenta Lucía, coge velocidad de abril a septiembre, el resto de meses son planos y los años cíclicos,  así que un año sin fiestas, sin movimientos y con un posible confinamiento -que se espera no llegue-, ha producido que la campaña tome impulso en favor de todos los vecinos desde ahora. “Este es un momento vital, así lo llamo yo, porque para muchas empresas, estás en un punto entre la vida y la muerte, aunque no sea tan drástico, pero es el momento de hacer cosas”, reconoce Lucía. Igualmente, se muestra apasionada del sector -le avalan años de experiencia-, y la realidad es compleja, por lo que ha decidido moverse. Este verano no ha realizado contrataciones cuando aumentaba su plantilla en estos meses, una radiografía clara de lo que está ocurriendo.

Arranz confía en que se dé valor a la hostelería con esta crisis y, en general, a todo el comercio e industria local. Comenta y reconoce que todo lo que se invierte aquí, vuelve; esa es su filosofía de empresa y de vida, reinvertir en la localidad y en la comarca para que no pare la rueda. Habla de “responsabilidad” a la hora de que los beneficios retornen y confía en que “esta etapa que hemos pasado nos haga reflexionar y consumir con más fuerza en Cuéllar”. Mantiene mucha ilusión en esta campaña, que contiene unos valores que van más allá del consumo: pretenden concienciar del apoyo que se debe generar. Por eso, su empeño lo ha puesto en las acciones y en la difusión para que todo el mundo conozca esta campaña; “por mí, que no falten iniciativas”, afirma. Arranz habla de cómo desde su empresa se ha intentado apoyar siempre a otras, desde medios de comunicación hasta charangas, estando presentes allá donde han podido prestar algo de ayuda y de la manera que ha sido posible. Así que confía en que esta campaña, que cuenta con el beneplácito de las marcas, se ponga en valor en la calle y responda a las necesidades de la vecindad y los clientes. La acogida por parte de los clientes de hostelería ha sido muy satisfactoria ya que el plan es sencillo y motivador ya desde detrás de la barra.

Lucía espera que ahora que ya se ha trabaja a ritmo casi normal aunque sin eventos, se cree esa conciencia de consumir como el apoyo a las empresas cuellaranas que tienen que sobrevivir para que la vida continúe. Las terrazas han tomado un valor muy importante que, con todas estas acciones, seguro que sigue vigente.