El grupo junto al altar mayor de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la localidad. / álvaro pinela
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Sonrisas, besos, conversaciones, risas, lloros y emociones se vieron multiplicadas y reflejadas en los rostros y en las miradas, a la llegada de las invitadas a las inmediaciones de la iglesia parroquial para comenzar la celebración de la Segunda Jornada de Mujeres de Valseca, a la que asistieron más de sesenta mujeres. Muchas llegaron de diferentes lugares de la geografía nacional y otras residen en la localidad, pero todas con un gran espíritu de unión y ganas de cooperar y pasárselo bien, como así se vio reflejado en los diferentes actos programados para este día.

Las actividades comenzaron con una misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, oficiada por el párroco Isidro Marazuela, amenizada por el coro parroquial desde la tribuna. Después, a la salida, como ya sucediera a la entrada del templo, continuaron los saludos entre las mujeres, a lo que siguió la degustación de un aperitivo.

El alcalde de Valseca, Alfonso Gil Benito, tomó la palabra en el Centro Socio Cultural Doctor Velasco, para dirigirse al grupo, al que dio la bienvenida y agradeció la presencia de todas, deseando a las mismas una gran jornada y futuros encuentros, “para lo que tenéis las puertas del Consistorio abiertas”.

La degustación de una rica paella congregó al grupo, así como la cata de la repostería local, y una amena sobremesa. Después la calle fue la protagonista, al son de folclore castellano. Instantes antes de la comida ya en el centro Doctor Velasco, el alcalde dio la bienvenida a todas, y seguidamente el grupo degustó una rica paella.

Una vez concluida la sobremesa, la dulzaina y el tamboril, ponía los sones y el baile por las calles del pueblo. El grupo pudo visitar algunos lugares característicos y personales del pueblo, como el museo etnográfico de Isabel Regidor, con aperos y útiles del siglo pasado, expuestos en La Sala, u otros rincones emblemáticos.

La cita finalizó con la decisión tomada por el grupo de mujeres de continuar realizando la convocatoria, para lo cual se decidió  rotar en la formación del grupo de organizadoras del evento.

La satisfacción fue la nota predominante entre todas las participantes, que disfrutaron de una jornada entrañable, compartiendo momentos con gente a la que no veían desde hace tiempo.