Este año no ha podido celebrarse la fiesta del garbanzo de Valseca por la crisis sanitaria. /E.A.
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Uno de los productos a los que menos está afectando la pandemia del coronavirus es el ‘garbanzo de Valseca’. A pesar del cierre de la hostelería, esta legumbre se mantiene en el mercado, e incrementa sus ventas en formato online y a particulares. Así lo explica uno de los productores del ‘garbanzo de Valseca’ con marca de garantía, Ignacio Rincón, quien explica que este producto se vende a nivel nacional y también internacional, a países como Italia y Reino Unido, entre otros. Está claro que un buen cocido de garbanzos siempre es un plato muy apreciado, para comer en casa, si no se puede en el restaurante, a pesar de la crisis sanitaria y económica.

En cuanto a la producción del ‘garbanzo de Valseca’, en la segunda campaña con marca de garantía, se ha producido un considerablemente incremento en relación a la primera. Las cifras facilitadas por el Laboratorio de Prodestur, que gestiona las marcas de garantía de la provincia, establecen una producción de ‘garbanzo de Valseca’ de 36.272 kilos, cerca de 15.000 kilos más que el año pasado, cuando se cosecharon 21.627 kilos. Hay que tener en cuenta que en la campaña 2019 se destinaron 56,13 hectáreas de superficie al cultivo de este producto, mientras que este año fueron 55,1 hectáreas.

Los datos reflejan que el rendimiento bruto por parcela en esta cosecha ha sido de 1.421 kilos por hectárea, superior al de 2019 (458 kilos). El rendimiento neto también ha sido mejor, 776 kilos por hectárea, en comparación a 2019, que fue de 315 kilos. Sin embargo, en la segunda cosecha se ha producido una merma mayor que el año pasado, con un porcentaje del 48% de garbanzos, que no pueden ser comercializados bajo la marca, por encima del 27% del año pasado.

El año comenzó muy favorable para el cultivo del ‘garbanzo de Valseca’, pero las tormentas de finales de junio no dejaron rematar el ciclo del cultivo según lo esperado. No todos los garbanzos pudieron engordar lo suficiente, provocando mucha merma en kilos debido al bajo calibre. Sin embargo, tanto desde Prodestur como los productores califican la calidad organoléptica del garbanzo de este año como “excelente”, mientras que en 2019 fue “muy buena o excelente”, debido a que fue un año de muy baja producción, con escasez de lluvias y vientos cálidos que afectaron a la floración.

Los productores están contentos de cómo se está desarrollando la campaña, tanto en el cultivo como el proceso de comercialización de un producto que el pasado mes de septiembre revalidaba la certificación de marca de garantía.

Siempre se ha dicho que los garbanzos de Valseca son gordos y suaves como la manteca y esto se debe, según los técnicos, a la variedad local, que se ha ido adaptando a las condiciones agroecológicas propias de la zona. También a los terrenos donde se cultivan, calificados de “extraordinarios” para el óptimo desarrollo del cultivo: textura de media a pesada, con un contenido en arcilla de 10% a 40%; bajo contenido en carbonatos (menor al 10%), no más de 1,5% en materia orgánica y pH medianamente básico (entre 7,4 y 7,8).

En la provincia de Segovia se cultivan 232 hectáreas de esta legumbre con un rendimiento medio de 700 kilos por hectárea, un 35% producido dentro del ámbito geográfico delimitado por la marca. Valseca y otras nueve localidades limítrofes (Bernuy de Porreros, Zamarramala, Hontanares de Eresma, Los Huertos, Carbonero de Ahusín, Roda de Eresma, Cabañas de Polendos, Valverde del Majano y Encinillas) forman el ámbito de producción de la marca.