El Espinar culpa a Óscar Gil del bloqueo de agua en Los Ángeles de San Rafael

Los habitantes de la urbanización esperan que pueda resolverse el conflicto que afecta a la Junta de Propietarios, a la asociación de vecinos y al propio Consistorio

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El Ayuntamiento de El Espinar ha afeado este lunes la opacidad de la gestión de Óscar Gil, hijo del exalcalde de Marbella, Jesús Gil y Gil, al frente de la urbanización de Los Ángeles de San Rafael, y culpado a esta de que el municipio no haya asumido aún la recepción del suministro de agua.

El abogado defensor del Ayuntamiento de El Espinar ha explicado este extremo durante un juicio celebrado ayer lunes ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Segovia, vista que se ha celebrado después de que el municipio no haya cumplido la sentencia que en el año 2012 le ordenó asumir el suministro de agua del complejo.

Entonces, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ordenó que el Ayuntamiento recepcionase todos los servicios de Los Ángeles de San Rafael, complejo fundado en los años sesenta por el empresario Jesús Gil y Gil con vocación de urbanización de lujo.

Sin embargo, el Ayuntamiento no se ha hecho cargo hasta ahora del abastecimiento, que siempre fue privado y provisto por parte de la empresa Aquona con agua proveniente del embalse de El Carrascal.

Los más de 1.200 vecinos censados y que viven en la urbanización –y otros muchos más que tienen una casa allí como segunda residencia– se enfrentan a facturas hasta el 300 por ciento mayores que las de los otros vecinos de la zona por este motivo.

Además, el agua es de dudosa condición sanitaria porque el embalse funciona con agua terciaria que proviene de pequeños arroyos, por lo que los vecinos evitan usar este agua corriente, informa la Agencia Efe.

A través de su abogado, el Ayuntamiento de El Espinar ha manifestado tener voluntad de llevar a cabo la recepción completa del agua, pero ha aclarado que no lo han hecho hasta ahora porque no han visto claras “las relaciones entre Aquona y la Junta de Propietarios”, de la que Óscar Gil Marín heredó la presidencia.

La defensa de otra de las partes interesadas en la causa, la Asociación de Copropietarios de los Ángeles de San Rafael, que representa a los vecinos, ha coincidido que Aquona es “un elemento distorsionante en esta historia”, pues según esta parte, existe una deuda de inversión de casi cuatro millones de euros que el Ayuntamiento no quiere asumir. “No sabemos lo que ha hecho el señor Gil a espaldas de la comunidad de propietarios”, ha declarado a los periodistas Marino Turiel, el abogado de la asociación: “Jamás ha hecho una convocatoria, porque su porcentaje muy alto en la comunidad de propietarios le ha permitido actuar”, ha explicado el letrado.

Lucía Cobo, presidenta de la asociación de vecinos, ha expresado antes de asistir a la vista como público que espera que llegue pronto “el punto final” a esta cuestión: “Y que después de cincuenta años, podamos abrir el grifo para beber agua”.