Los apicultores segovianos producen 120 toneladas anuales de miel.
Los apicultores segovianos producen 120 toneladas anuales de miel.

Cada hora que pasa se consumen en la provincia de Segovia unos 11 kilos de miel. El consumo anual de miel en la provincia ronda las 90 toneladas, unos 490.000 euros. El dato forma parte de esta estimación de Kelbet sobre el coste de la ‘cesta de la compra del deporte’, en la que también se incluyen otros alimentos como el pescado, las espinacas o la leche semidesnatada.

La Encuesta de Presupuestos Familiares del INE refleja un consumo medio de 1,7 Kg por persona al año de ‘Confitura, mermelada y miel’, de los que 600 gramos corresponderían a miel según diversas fuentes consultadas por el portal de apuestas deportivas Kelbet.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación estima que en la provincia de Segovia existen en torno a 9.600 colmenas. Los productores de miel extraen de ellas unas 120 toneladas cada año, según el análisis del número de colmenas del ministerio.

Para estar en forma, como todo buen deportista sabe, la alimentación tiene tanta importancia como el esfuerzo físico. La miel, por ser un ingrediente natural basado en el azúcar, es consumida por muchos deportistas para obtener un mejor rendimiento. La cultura del deporte ha validado numerosos estudios en los que se demuestra que la miel influye positivamente en la competitividad deportiva.

La miel es un importante aporte energético en el momento del consumo y durante el posterior ejercicio. Es, por tanto, ideal si se va a realizar esfuerzo durante un largo periodo de tiempo. Algunos entrenadores recomiendan una cucharadita de miel también después del ejercicio, ya que ayuda significativamente a la recuperación muscular.

Al ser un ingrediente líquido, es también de digestión fácil. Además, hay que recordar que la miel es completamente natural y ecológica, y puede ser consumida directamente del panal. Eso sí, sus productoras, las abejas, pueden picar a una persona si se sienten amenazadas.

Peligro: picaduras

A pesar de que las abejas producen este ingrediente tan rico que es la miel, son insectos que en realidad pueden ser peligrosos. En la mayoría de los casos, sus picaduras producen únicamente dolor, pero la situación puede complicarse si hay una reacción alérgica o se reciben numerosas picaduras en un corto espacio de tiempo.

Los expertos precisan que la mayor parte de las picaduras se producen entre mayo y septiembre, y para evitar picaduras de abeja pueden seguirse varios consejos:
Mantenerse alejado de ellas y no molestarlas en general, especialmente en jardines o espacios naturales. Suelen picar al sentirse amenazadas. Para evitar riesgos, basta con caminar rápido para alejarse de una abeja, ya que vuelan despacio.

Si una abeja se posa junto a una persona, es recomendable esperar a que se vaya o moverse lentamente, pero nunca ahuyentarla o aplastarla. De igual modo, en zonas con proliferación de abejas, hay que evitar llevar la ropa con colores vivos, los perfumes u otros productos para el pelo; así como caminar sin calzado.