El coronavirus logra imponer su ley en Íscar y Pedrajas

Los dos municipios de Tierra de Pinares regresan al confinamiento “concienciados” y confiados en que solo dure “dos semanas”, en un momento en que los casos activos en la zona de salud ascienden a 71

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Efectivos de la Guardia Civil en un control de acceso a localidad vallisoletana de Pedrajas de San Esteban.
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Los municipios vallisoletanos de Íscar y Pedrajas han comenzado su confinamiento “concienciados” con que ésta era la “mejor solución” y con el deseo de que la situación no se prolongue más allá de las “dos semanas” estipuladas por Sanidad.

Así lo señalaron, los dos alcaldes, Luis María Martín y Alfonso Romo, que califican como “tranquilas” las primeras horas del confinamiento. De hecho, salvo las denuncias que la Guardia Civil ha puesto a “varias personas” de Pedrajas, la jornada matinal ha transcurrido con “completa normalidad”.

En Íscar, origen del brote que afectó a toda su zona básica de Salud y donde se concentran cuatro de las localidades pertenecientes a la provincia de Segovia, el regidor Luis María Martín aseguró que la población ha asumido “bien” la situación, con un comportamiento “ejemplar” desde ayer y sin “ningún altercado”, algo que para el edil tiene que ser así para “salir de esta situación”.

El alcalde cree que era la única solución que se podía tomar después de que el brote se hubiera “descontrolado” y ahora confía en que el confinamiento no se prorrogue y “esta mala experiencia” acabe en 14 días.

Luis María Martín, no obstante, se mostró molesto con ciertos comportamientos que, a su juicio, se debían haber evitado y que ya reflejó en el bando municipal que se publicó el pasado viernes. Se trata del comportamiento de algunos de los confinados al estar en contacto con positivos y que hicieron “caso omiso” a las instrucciones de Sanidad. “Como no tenían síntomas decían que ellos no tenían que quedarse en casa. Pero bueno, al final se ha subsanado todo”, concluyó.

Sobre la repercusión económica que puede tener el confinamiento para la villa, el edil confía en que sea “la menor posible” y apunta que estas fechas suelen aprovecharlas las empresas para “cerrar e irse de vacaciones”.

Si en Íscar el día fue “tranquilo”, a poco más de cinco kilómetros, en Pedrajas, la población también asimiló desde primera hora la situación y no se ha producido ningún tipo de altercado relevante. “Tan solo unas denuncias por no llevar mascarillas”, avanzó el regidor Alfonso Romo, que lamentó que haya que tener “mano dura” para que “ciertas personas” cumplan con su deber.

Romo entiende que el confinamiento va a afectar porque se produce en unas fechas en las que el pueblo suele estar “lleno” porque se celebran las fiestas de uno de sus patrones, San Esteban. “Mañana tendríamos el pregón y aunque la situación no es como la de otros años, al final las limitaciones de entrada y salida van a afectar a todo el mundo”, indicó.

Por último, confió en que no haya que prorrogar esta situación porque, advirtió, las medidas de Sanidad serían entonces “mucho más restrictivas”.

Para supervisar que todo se desarrolla con normalidad, la Subdelegación del Gobierno ha desplegado en la zona un operativo formado por Guardia Civil y Protección Civil.

Así, y según apuntó el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Emilio Álvarez, hay dos patrullas permanentes de la Guardia Civil que, junto con unidades de la USECIC del Instituto Armado de Valladolid y Zamora y, desde hoy, también de Segovia, además de Protección Civil de Íscar y de Valladolid, están controlando los accesos y salidas a los dos municipios, tanto por carretera como por caminos.

También se vigila desde el aire con un helicóptero de la Guardia Civil, apunta el subdelegado que reconoce que no ha habido ningún altercado porque la gente está “concienciada”. “Se lo han tomado en serio y todos están teniendo un buen comportamiento”, explica Emilio Álvarez que asegura que por “mucha” fuerza de seguridad que se despliegue en la zona, es “muy difícil” evitar el contagio si el ciudadano “no colabora”.

De momento, las cosas están saliendo bien, el dispositivo es el solicitado por la Junta y tanto la Subdelegación del Gobierno como los ciudadanos están poniendo “todo de su parte” para que las cosas vayan “bien”.

Preocupación por el brote de Aranda de Duero

La alcaldesa de Aranda de Duero (Burgos), Raquel González, hizo un llamamiento a la responsabilidad y a la prudencia de la población ante una situación que, según aseguró, está “contenida” pese a los 140 casos activos que se registran en sus zonas básicas de salud.Aranda se sitúa a apenas 20 kilómetros de distancia del límite provincial entre Burgos y Segovia.

Con varios focos bajo vigilancia, en los últimos días se ha llevado a cabo el cierre de varios locales de hostelería, algunos de forma voluntaria, después de que se hubieran detectado positivos en su plantilla.

La mayoría de los casos detectados son asintomáticos y es Atención Primaria la que está llevado a cabo su seguimiento aunque sí que hay dos ingresos en el Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero, uno, un varón de 43 años, afectado exclusivamente por Covid-19 y el segundo, un positivo detectado tras ingresar por una fractura.

El propio vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, advertía en las últimas horas desde su cuenta de Twitter que en Aranda no está demostrada la transmisión comunitaria, pero sí una alta incidencia acumulada en relación con los brotes conocidos.
En cualquier caso, ante esta situación la alcaldesa de Aranda hizo un llamamiento a la población para que extreme la precaución y actúe con responsabilidad, generalizando las medidas de higiene y, sobre todo, usando la mascarilla.

“Es tan poco lo que se nos pide, solo usar la mascarilla en todo momento, pero hay algunos recalcitrantes que se niegan y por eso hay que insistir, hay que ponerse la mascarilla”, recalcó.

En este sentido, indicó que apenas recibió la llamada de la consejera de Sanidad, Verónica Casado, informándola de la situación, se impulsó la coordinación entre Policía Local y Nacional para controlar el uso de la mascarilla, el aforo de los locales y el cumplimiento del nuevo horario de cierre, que entró en vigor el sábado.

La regidora confió en que con la colaboración vecinal logre ponerse coto a la situación y no sea necesario alcanzar las medidas impuestas en otras localidades de la región, como Íscar y Pedrajas de San Esteban.