Visita del Consejero de Agricultura a los cultivos e instalaciones de la empresa Hijos de Teodoro Muñoz, El Campo
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El Consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, Jesús Julio Carnero, visitó hoy miércoles la comarca de El Carracillo, punto clave de la industria hortofrutícola de la comunidad. Concretamente se acercó a la empresa ubicada en Sanchonuño ‘Hijos de Teodoro Muñoz, El Campo’, y a sus cercanos campos de maíz. Le recibió el alcalde de la localidad, Carlos Fuentes, y la gerente de la empresa, Silvia Muñoz, entre otras personalidades que lo acompañaron, como el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, o la senadora Paloma Sanz.

El motivo fundamental de la visita fue comprobar la importancia de los cultivos hortícolas de la zona y la relevante presencia de la industria de transformación, de la que en todo momento se destacó su contribución a la generación de empleo y a la fijación de población en el medio rural. Miguel Ángel de Vicente se dirigió a los medios allí presentes para destacar esta empresa de Sanchonuño, y su compromiso con el territorio. Para el presidente de la Diputación, esta zona a la que llamó “la huerta de la comunidad”, supone una puesta en valor del trabajo en la provincia, siendo El Carracillo “un ejemplo que trasciende”.

Y como tal, El Carracillo cuenta con unas necesidades de las que el Consejero de Agricultura quiso hacerse eco. En plenos campos de maíz, a pocos kilómetros de Sanchonuño, Carneroanunció que la apuesta de la Junta por esta zona continuará hasta finalizar la modernización del regadío, en la que invertirán un total de 30 millones de euros. Carnero explicó la relevancia de hacerse cargo de la “agricultura del presente y del futuro”. El consejero habló de dos pilares básicos que arbitrar desde la Consejería: el desarrollo rural y la cadena de valor alimentaria. Habló del “papel fundamental del eslabón más débil, el productor, para ser capaces de encontrar un equilibrio con el transformador y el comercializador”. Explicó que para ello es irremediable la modernización del sistema de regadío, planteado en El Carracillo de cara a la tercera fase de recarga, con la Declaración de Impacto Ambiental que abra la puerta, sumada a la concesión de la Confederaicón Hidrográfica del Duero, a atender una actuación como esta. Habló de los 36 meses de trabajo que se estiman tras la concesión de la Junta, en torno al 71% de la inversión, mientras que el 29% restante correrá a cargo de la Comunidad de Regantes, cuyos miembros estaban presentes. En cifras, se traduce en 29.800.000 euros; de ellos, 20 millones correrán a cargo de la Junta de Castilla y León, y 8,4 a cargo de la Comunidad de Regantes.

Carnero habló de la modernización como término general, de esa tercera fase como aspecto global, pero más específicamente del proyecto basado en la recarga y explotación de un acuífero superficial denominado “zona almacén” en los pinares de Gomezserracín. Afirmó que en todo este proceso se contempla la necesaria concentración parcelaria que están acometiendo y que se ha declarado urgente en septiembre de este año. Las acciones iniciales se están agilizando y se estima que abarque un periodo de más o menos tres años. La parte que afecta a la tercera fase de recarga se proyecta en esos 36 meses de los que habló el consejero, desde que se cuente con la modificación de Confederación Hidrográfica.

LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO RURAL

La presencia del Consejero de Agricultura, además de poner sobre la mesa el tema de la modernización del regadío y esa tercera fase, sirvió para hablar del asentamiento de población y desarrollo rural. En datos, la densidad de población de la zona dobla la de muchas partes de la comunidad autónoma. Se sitúa por encima de los 18 habitantes por kilómetro cuadrado, el doble de la media de Castilla y León, que está en nueve. “Hay el doble de personas entre 16 y 65 años que en otras zonas, pero lo esencial respecto a la supervivencia del mundo rural, el asentamiento de mujeres, hay más del doble de esa edad establecidas en la zona”; “se trata de un ejemplo a imitar desde todos los puntos de vista, desde los agricultores, los transformadores y comercializadores”.
El consejero recordó la trayectoria de la empresa El Campo, que desde 1975 inició un proceso con las zanahorias que desemboca en la actualidad, cuando se alza como la segunda empresa hortícola de España en productos de quinta gama. “Crea empleo, con más de 80 puestos de trabajo, pero es que el 80% de esos puestos son mujeres, por lo tanto, ¿qué más podemos pedir?, pues que la Junta habilite rápidamente la modificación de la concesión y nosotros nos pongamos manos a la obra y en 36 meses y tengamos echa la modernización de este regadío”, concluyó el consejero.
Tanto él como el resto de personalidades visitaron posteriormente las instalaciones de la empresa hortícola, con un volumen de facturación de 11,4 millones de euros.

¿Qué abarca y cómo se afronta lo que queda de recarga de El Carracillo?

Tras la visita, Rafael Saez, subdirector de Infraestructuras agrarias de Itacyl, detalló al consejero en qué consiste este amplísimo proyecto de recarga con material sobre plano. La zona recargable de El Carracillo comprende 7.500 hectáreas de las que anualmente se riegan 3.000 repartidas en once municipios de la provincia de Segovia, que se dividen en dos zonas, la norte y la sur. La zona sur se riega gracias a la recarga de invierno del acuífero superficial con aguas invernales del río Cega, a través de pozos superficiales. Por su parte, la zona norte, que no cuenta con acuífero superficial, se riega mediante sondeos profundos, lo que genera un alto coste. Es en esta zona donde actualmente se está realizando la concentración parcelaria que permitirá la futura consolidación y modernización del regadío. El proyecto tendrá además un beneficio ambiental al reducir la utilización de lso recursos de agua procedentes del acuífero profundo de la zona que tiene hoy en día un nivel alto de explotación.


La modernización de El Carrracillo se ha dividido en tres fases, dos de ellas ya realizadas. La tercera fase tiene como objetivo abastecer de agua de riego a los municipios en los que no existe acuífero superficial, sin capacidad de recarga, ubicados en la zona norte de la comarca.Para ello se contempla un proyecto basado en la recarga y explotación de un acuífero superficial denominado “zona de almacén” en la zona de pinares de Gomezserracín, desde el cual se extraerá agua a través de sondeos y se llevará, mediante una tubería, a su correspondiente red de riego en las parcelas de la zona norte. Actualmente, en esta zona se está iniciando la concentración de la zona norte, proceso que ha sido declarado por la Junta de Castilla y León de utilidad pública y urgente ejecución el pasado 19 de septiembre.

También se ha iniciado la concentración parcelaria de la zona de regadío a consolidar. Se está comenzando a realizar el Estudio Técnico Previo de esta zona para ordenar las superficies y optimizar el uso de las infraestructuras a ejecutar.
La superficie total de cultivos hortícolas de la Comunidad Autónoma se sitúa en 17.773 hectáreas en el año 2017, con una producción de 473.537 toneladas. De estas hectáreas, el 46% se sitúa en la provincia de Valladolid, y el 23% en la de Segovia. Dentro de esta, el 91% de la superficie se encuentra situada en la comarca de Cuéllar y muy vinculada a la zona de El Carracillo y municipios próximos. En total, toda la superficie es líder en Castilla y León y un referente a nivel nacional.