Visita del Consejero de Agricultura a la Cooperativa Glus I
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ν ν ν La mañana de ayer lunes contó en Sanchonuño con la visita del Consejero de Agricultura, Jesús Julio Carnero, que se desplazó hasta las instalaciones de la Cooperativa Glus I en la localidad. A su llegada lo recibieron el alcalde del municipio, Carlos Fuentes, acompañado de Jesús Manuel González Palacín, coordinador regional de UCCL, y el presidente de la cooperativa, José Julio Pascual. Previa a esta visita y acompañados de más representantes de UCCL, acudieron a las instalaciones de Cuéllar, la sede central, para pasar después a conocer la planta de Sanchonuño.

El alcalde de la localidad agradeció una visita tan importante y la valoró como “un impulso para todas las empresas de la zona, un acierto, una ayuda para reconocer la fuerza y el trabajo que tenemos para fomentar la agricultura, el regadío y para mitigar la despoblación”, reconoció. Fue Jesús Manuel González Palacín quien aprovechó la visita para trasladar la situación del sector y las necesidades acuciantes al Consejero en la que él mismo consideró una “merecida visita”.

Palacín quiso remontarse a la visión de mucha gente que, hace años, comenzó a pelear por propuestas en las administraciones,  sin descuidar el día a día  de los agricultores y ganaderos. Reconoció que no es fácil para ellos estar dentro de un mercado tan cambiante y globalizado, que con estas estructuras económicas tan fuertes “a veces no son capaces de sacar una rentabilidad al producto del agricultor”; “por eso sigue siendo necesaria la organización,  para reivindicar cambios importantes  y conseguir eso tan ansiado que a día de hoy no tenemos: precios  dignos para el agricultor y el ganadero”, señaló. No titubeó al solicitar “cambios en la normativa, herramientas jurídicas para defendernos ante una incapacidad de negociar los precios de nuestros productos”, comentó. Habló de la imposición de precios y cómo todo podría cambiar con una ley parecida a la implantada en Francia, que sienta las bases de que el coste de producción será siempre  el punto de partida de todos los contratos. Precisamente este fue el siguiente punto a demandar al Consejero: la cultura contractual. “Tenemos muchísimos costes de producción y no sabemos si vamos a ganar o vamos a perder, todo depende de cómo nos paguen el producto, y eso no puede continuar así”; “necesitamos que los contratos marquen siempre una rentabilidad mínima a todos los productos, que se negocien en igualdad de  condiciones con la industria y la distribución, y que tengamos una estabilidad en la producción”, exigió. Se refirió también a la fase final de negociación de la PAC y destacó la importancia del Plan Estratégico Nacional, cuyo primer borrador saldrá en seis meses y definirá las líneas de actuación y los perfiles de los agricultores genuinos, los que sí deberán cobrar la PAC . Destacó las ventajas que va a aportar que agricultores con rendimientos “insignificantes” ya no perciban ayudas; “ahora lo importante es llegar a un acuerdo sobre qué cantidades son insignificantes”. Desde UCCL se situaría en el 25%, lo que sacaría del sector a 12.000 perceptores  de la PAC, y a nivel nacional, a 300.000, casi la mitad de los actuales. Esto se traduciría en más ayudas a los profesionales, “que las  necesitamos”, y una concentración de esos profesionales “para vender mejor el producto”.

El consejero tomó la palabra para defender en toda su intervención el asociacionismo y cooperativismo del que es ejemplo importante Glus I.  Carnero aseguró que se está trabajando en la Política Agraria Común con una posición colectiva de grupos políticos, profesionales del sector y administración, y con ello se va avanzando en ese Plan Estratégico; se definirá en breve cuál es ese porcentaje que define al agricultor genuino. No profundizó exactamente si se tratará de un 25%, pero Carnero sí aclaró que le gustaría que la posición  que manifiesta Castilla y León “sea fruto de esa unión en la que nos  encontramos todos, una posición común y que lógicamente tenemos  que acordar y defender ante el Ministerio del Gobierno”.   

El consejero habló del papel de las asociaciones profesionales agrarias como algo fundamental  y ejemplar en la defensa de los intereses de los agricultores y ganaderos. Quiso poner en valor su capacidad de reivindicación y en concreto la de la UCCL. Gracias a esta unión que hizo de paraguas en su día, el consejero pudo ayer visitar las instalaciones de la cooperativa agrícola más importante de la provincia de Segovia, basada en la diversificación. “Diversificar cereal, el tema hortofrutícola, es sin duda lo que ha hecho fuerte a Glus”, indicó Carnero. “Una trayectoria así pone de manifiesto algo que defendemos desde la administración, que el agricultor solo tiene capacidad de salir adelante de manera asociada, que el individualismo conduce a la derrota”, señaló el consejero en defensa de este tipo de asociación como una vía segura hacia el éxito para la defensa de los intereses comunes del sector.

AYUDAS AL SECTOR

Por último, quiso destacar el papel de la industria agroalimentaria. Recordó que se ha aprobado la ley que regula las ayudas a esta industria, y que hay una clara predisposición al cooperativismo.  Se trata de una convocatoria que ayudará a la modernización de las industrias del sector, y que trae varias novedades: ahora se distinguen dos líneas de ayuda -hasta ahora, tan solo una-. “Por primera vez se hacen dos segmentos que permiten ampliar el número de beneficiarios”, comentó el consejero. La primera de ellas va a proyectos de entre 1 y 2 millones de euros, que podrán recibir hasta 640.000 euros.  Hasta 1 millón está destinados a la gestión por los Grupos de Acción Local. Para esta línea d entre 1 y 2 millones  se destinará el 60% de lo presupuestado, consiguiendo así una mayor diversificación. El segundo grupo será a partir de los 2 millones de euros, que podrán recibir 1,1 millones de ayuda, pero incluso hasta 3 si se habla de proyectos que tienen que ver con expedientes de regulación de empleo por causas suspensivas. Para esta irán el 50% del montante, y la partida final destinada a estas ayudas será de 35,3 millones de euros, frente a la de 2019, de 19 millones.

Más novedades que se están valorando es el baremos de proyectos a priorizar. Primero, serán aquellos que se instalen en el medio rural, y en segundo lugar, aquellos que sean fruto del asociacionismo, con fuerte apoyo a las cooperativas. En tercer lugar,  se priorizarán los proyectos cuyo capital social esté integrado por cooperativas, y todos aquellos que se integre por jóvenes y por mujeres. “Estamos hablando de una línea de ayudas ya aprobadas que para este año busca favorecer a nuestras cooperativas e incrementar el conjunto de posibles beneficiarios”, señaló Carnero.

El resumen del consejero concluyó con una clara consigna en favor del asociacionismo: “La mejor manera de ser agricultor, sin lugar a dudas, es el cooperativismo”.

Seguidamente a sus declaraciones, el consejero pudo visitar las instalaciones de Sanchonuño y cómo se realiza el tratamiento de la zanahoria, de la que Glus I sirve a buena parte de España. Carnero pudo comprobar cómo es el proceso de tratamiento desde el inicio de la cadena, por donde comenzó la visita guiada de la mano del responsable de las instalaciones. Fue testigo in situ cuál es el estado en que llegan las zanahorias, el proceso de lavado al que son sometidas,  y todos los pasos hasta que esas zanahorias son embolsadas y agrupadas para su transporte. El consejero saludó a los trabajadores de la planta y comprobó de primera mano la calidad  y relevancia del producto hortofrutícola de esta parte de Segovia.

900 socios unidos en la cooperativa Glus I

La visita del consjero de Agricultural de Castilla y León a GLus I en Sanchonuño sirvió para hacer balance del papel que esta cooperativa agrícola ejerce en la provincia. Nació hace 37 años por parte del esfuerzo de 30 agricultores que decidieron unirse para luchar por sus derechos e intereses como productores. Desde el año 1983 lleva trabajando para los agricultores y ganaderos de la provincia de Segovia desde la base de la Unión de Campesinos de la capital, su matriz. El objetivo ha sido siempre el de dar soluciones al día a día de los agricultores y ganaderos, comercializando de manera conjunta los productos y llevando la materia administrativa también en conjunto.

Los datos aportados por su presidente, José Julio Pascual, revelan que han sido 17,7 millones de euros. Ha habido un aumento notable del 25% respecto al ejercicio anterior, lo que pone de manifiesto la relevancia de esta cooperativa. La media de trabajadores empleados es de entre 40 y 45, dependiendo de las campañas agrícolas; en verano, con la recogida de las hortalizas y productos de cuarta gama que se recepcionan en la zona, existe una mayor contratación de trabajadores. Pascual habló de la problemática, “casi endémica” de la consecución de trabajadores para el campo de Castilla y León. “Se está convirtiendo en un problema serio, reconoció”. Habló de su cuadrilla de trabajadores procedentes de Senegal con los que llevan varios años contando y su rotación por las distintas campañas de España. Aseguró que este es un factor limitante, que es complicado encontrar personal para las recolecciones, y que igualmente lo es el envejecimiento de los productores agrícolas y la falta de relevo generacional. “No estamos en una zona en la que ese problema sea acuciante porque en las hortalizas hay más gente joven, pero ahí está”, explicó el presidente desde la experiencia más cercana de su gestión actual.