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El Consistorio de la localidad y su equipo de Gobierno lleva tiempo trabajando en el cambio de gestión de las piscinas municipales de Cuéllar. Fue ayer cuando se llevó a pleno y los concejales y el alcalde declaraban por la mañana a través de una nota de prensa que una de las premisas de esta legislatura era la necesidad de asumir “de manera directa la gestión de las piscinas para poder dar buen servicio a todos los cuellaranos”. Para llevar a cabo esta remunicipalización, han realizado un estudio de viabilidad económica-financiera de la piscina, haciendo además una comparativa de los gastos e ingresos que se obtienen por la gestión privada y pública. Los datos económicos recabados están basados en los facilitados por la empresa que ha gestionado la piscina de manera privada en los últimos años, por lo que argumentan, se trata de “estimaciones muy veraces y precisas”.

Con la forma degestión directa se prevé que los gastos superen a los ingresos en 38.000 euros, mientras que con la gestión privada actual se estima un déficit de 57.000 euros anuales. Por lo tanto, la conclusión del equipo de Gobierno es que la gestión directa trae consigo un ahorro de 19.000 euros anuales para las arcas municipales. Consideran esta la manera más eficiente para la gestión de las piscinas, avalada por el informe de secretaría y de intervención, que expresa que la gestión directa es sostenible financieramente y cumple con la estabilidad presupuestaria. Además de este ahorro que se puede lograr, creen que la piscina es en sí “un servicio que debe ser público”. Con diez años de gestión privada “hemos podido ver el abandono de una gestión insuficiente de unas piscinas que estaban bien gestionadas, cuidadas y eran instalaciones referentes en la comarca”; “año tras año hemos visto caer en picado el número de usuarios”, explican. Afirman que están trabajando para que con la gestión directa vuelvan a ser unas instalaciones cuidadas y de calidad, realizando diferentes arreglos y cuidando el jardín desde hace varios meses.

Este año, como comentan, las circunstancias presentan un panorama incierto en la piscina de verano, por lo que creen que es el momento idóneo para la remunicipalización; “si se pueden abrir las instalaciones daremos un buen servicio cumpliendo con todas las medidas de seguridad e higiénicas”. Si las circunstancias lo permiten, el objetivo del Gobierno local es abrir el 1 de julio. La incertidumbre sobre la apertura se disipará cuando se levante el estado de alarma en el que sigue sumido el país.