Ermita Cristo del Caloco
Tradicional romería celebrada en 2019 en la Ermita del Cristo del Caloco. / JOSÉ REDONDO

La imagen del Cristo del Caloco no bajará tampoco este año a la Iglesia de San Eutropio de El Espinar. La Cofradía, reunida en junta extraordinaria, decidió por unanimidad el pasado domingo que habrá que esperar al 2022 para celebrar cualquier tipo de acto. La decisión se tomó en un acto de responsabilidad con la situación sanitaria provocada por el Covid-19.

Desde el Ayuntamiento también han decidido que no se celebrarán los tradicionales actos del mes de septiembre, aunque sí que tendrán lugar actividades para niños o conciertos con aforos limitados y respetando todas las normas sanitarias. “Es verdad que en algunas localidades se están empezando a hacer fiestas patronales como en Cantalejo. Yo soy partidario de que este año no haya fiestas como las recordamos antiguamente. Creo que todavía no es el momento, creo que lo mejor es esperar a que todos estemos vacunados y ver como avanza la situación . Pienso que es mejor disfrutar el año que viene (si es posible) de unas fiestas como las de antaño, que vivir unas fiestas a medio gas y descafeinadas que es como se están haciendo. Creo que las fiestas y las verbenas son para disfrutarlas al 100% y no al 40%. Además, no soportaría que por mi decisión de hacer fiestas este año hubiera un rebrote y tuviéramos que lamentar pérdidas o tener que vivir restricciones más duras”, asegura el concejal de Festejos, Javier Hernando.

Coincidiendo con la semana de fiestas de El Espinar tendrá lugar un concurso de recortes y una novillada en la que participarán los jóvenes locales que aspiran a ser toreros. Dos eventos con público controlado y que no supondrán un problema después de la organización de la última feria taurina celebrada el pasado mes de agosto en la localidad.

“Hay que ser conscientes de que esto no ha terminado y que debemos esperar un poco más después de lo que hemos pasado, aunque somos conscientes de que en todos los núcleos hay gente que se salta las restricciones sobre las que están muy encima la guardia civil y la policía local”, explica el alcalde del municipio, Javier Figueredo, que pide respeto y comprensión ante las decisiones después de varios fines de semana en los que se han producido graves actos vandálicos. “La decisión de la Cofradía es un acto de responsabilidad necesario”, asegura Figueredo.