Entrada al núcleo espinariego de Los Ángeles de San Rafael. / KAMARERO

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de El Espinar cree necesario declarar el paso de la N-603 por Los Ángeles de San Rafael como travesía. Así se lo han comunicado a la Junta de Castilla y León y al pleno del Consistorio espinariego, que no quiso apoyar dicho punto en el pleno del pasado mes de enero. “Los Ángeles de San Rafael tenía una población censada de 1.275 personas en el año 2019, que con toda seguridad ahora supera los 1.300. Este núcleo contribuye al presupuesto municipal en un 30% y cada día sus vecinos, niños, estudiantes, ancianos y trabajadores se juegan la vida para cruzar esta carretera”, explica Jesús Gascón, concejal del Ayuntamiento y vecino del núcleo de Los Ángeles.

Aunque la N-603 no atraviesa por completo la localidad, sí que divide en dos su población. Mientras a un lado de la carretera se encuentran las viviendas, en el otro se sitúa la estación de tren a Madrid, la parada de autobús para Segovia, una gasolinera con supermercado y un restaurante de comida rápida.

En la actualidad no existe ningún paso de cebra, paso elevado o subterráneo, semáforo o alternativa para los vecinos que cada día cruzan la carretera. Por este motivo desde el Ayuntamiento de El Espinar han mantenido reuniones con la Junta para conseguir la declaración de travesía, algo que no consideran prioritario, argumentando que el número de personas que cruzan es muy reducido.

La declaración de travesía supondría la instalación de pasos de cebra, semáforos, señales verticales y bandas reductoras de velocidad. Otra de las alternativas planteadas sería la instalación de un paso elevado, algo que no convence ni a los vecinos ni a los políticos esgrimiendo pegas climatológicas entre otras.

Desde el Consistorio se preguntan porqué localidades cercanas como Vegas de Matute u Otero, con poblaciones inferiores, sí que cuentan con este beneficio y los vecinos de Los Ángeles “tienen que jugarse la vida a diario para cruzar la N-603”, a la vez que aseguran que llegarán a los tribunales si fuera necesario para conseguir mejorar la calidad de vida de sus vecinos con los que han adquirido un compromiso férreo para buscar una solución al problema.