El exterior del colegio de Gomezserracín. / E.A
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Al colegio de Gomezserracín le sobran aulas pero le faltan profesores. El resultado es que hay 16 alumnos en una clase y muchos llegan a duras penas a ver la pizarra. El centro retiró todo el mobiliario para distribuir las mesas y respetar las medidas sanitarias contra el coronavirus, pero aun así toca hacer encaje de bolillos. Y esperan recibir dos alumnos nuevos en los próximos días. Si hubiera un profesor más, una demanda de los padres y del Ayuntamiento, podrían separarse en dos aulas.

El centro está dividido en dos sedes, separadas por unos 50 metros. En la primera están los alumnos de Infantil y de los tres primeros cursos de Primaria; cuenta con dos profesores. En la segunda sede están los alumnos de los tres últimos cursos de Primaria; el edificio dispone de tres aulas, pero solo hay un docente y no pueden distribuirlos.

La petición de un cuarto docente es un debate que lleva años en discusión entre los padres y madres del pueblo. La Junta concedió un cuarto profesor a media jornada, pero esa figura ha desaparecido este año con la pandemia y la exigencia de que los docentes tengan grupos estables de alumnos. Las previsiones tienen un problema añadido: Gomezserracín es un municipio vinculado al sector primario con mucha población inmigrante itinerante. Es habitual que a lo largo del curso entren nuevos alumnos que deben ser escolarizados. Su alcalde, Martín Ruano, asegura que en la próxima semana habrá un nuevo estudiante en esta clase apretada de 16 y espera que se incorpore uno más en un futuro inmediato. “No sé cómo lo van a hacer. Se va a tener que salir el profesor de clase para que entren”, lamenta el regidor.

El PSOE llevó a las Cortes la petición de un cuarto docente mediante una Proposición No de Ley que fue tumbada la semana pasada con los votos en contra de PP y Ciudadanos. Sergio Iglesias, el procurador que defendió la iniciativa, lamentó la” falta de previsión” para evitar “aulas masificadas que no cumplen la distancia social o que se imparta a la vez en el mismo aula, valores y religión habiendo aulas vacías”.