Natural de Alejandro Marcos al toro ‘Destilado’. / A.M.
Natural de Alejandro Marcos al toro ‘Destilado’. / A.M.

El arte suma otro nombre: Alejandro Marcos. A las formas clásicas que siempre le acompañaron en su etapa como novillero, ahora el salmantino añade un estilo más depurado, siempre cuidando las formas y poniéndole valor. Su actuación en Cantalejo fue rotunda ante un toro de Garcigrande-Domingo Hernández, de nombre ‘Destilado’, muy bien presentado para una plaza de tercera y con clase, que se encontró en suerte con las telas del de La Fuente de San Esteban. Una alquimia de indulto. La faena y la tarde en conjunto del torero sirvió para evidenciar que es un hombre para entrar en los carteles de corte artista, en los que en los últimos años se han instalado diestros como Pablo Aguado o Juan Ortega. 

Marcos fue la sensación de la tarde, pero la faena de Morenito de Aranda al cuarto de la tarde fue también de altas cotas. Su fallo a espadas le privó de un rotundo triunfo. Aun así paseó un trofeo, al igual que Álvaro Lorenzo, que firmó una seria tarde. Se lidiaron toros de Garcigrande-Domingo Hernández, con un punto de exigencia y de genio.

Remates por bajo para un cuadro de Mario Pastor

Salió ‘Destilado’, un toro bien hecho, serio y tirando a astifino, que no pudo encontrarse con mejores manos. Las de un salmantino que en cada muletazo pide un cuadro de Mario Pastor. Los remates por bajo y el empaque en cada pase son dignos de que queden inmortalizados en un lienzo. Toro y torero fusionaron su clase para consumar el indulto: un triunfo inapelable para Marcos y una vida al lado de un lote de vacas para el astado.

Alto y con las puntos mirando al cielo fue el castaño con el que se llegó al ecuador. Tuvo genio el toro y no fue nada fácil en los engaños de Marcos. En esta ocasión, la clase que le faltó al toro la puso también el salmantino, con unas formas de corte artista. Siempre adelantando la pierna en la embestida del animal y tratando de enfajárselo. Los remates, de galería del coleccionista. Oreja a una actuación importante. 

Morenito, si llega a acertar con la suerte suprema…

Muy bien presentado fue el ‘garcigrande’ que abrió plaza, un toro con su punto de exigencia con el que Morenito de Aranda estuvo firme. Componiendo la figura, el ribereño dejó buenos pases en una faena que fue premiada con una oreja. El cuarto fue un con caja y cuello, que permitió a Morenito sellar una faena muy torera. El de Aranda empezó llevándolo a media altura para limar las asperezas y después se gustó. El burgalés aprovechó la clase del astado para dejar sentimiento en cada pase, pero se estrelló a espadas. Faena de torero maduro, de mínimo dos orejas, aunque todo quedó en ovación.

Seria actuación de Lorenzo

Serio de expresión, fino de cabos, largo y con las puntas hacia arriba fue el primero del lote de Lorenzo, que resultó un tanto parado en la muleta. Cuando el toledano le bajó la mano, llegaron los mejores momentos en una serena y centrada actuación del torero, que no pudo redondear con los aceros. Su labor fue ovacionada. Hondo, alto y castaño fue el segundo del lote de Lorenzo, al que lo recibió con templadas verónicas. Se empleó con fuerza en el picador y tuvo peligro en cada muletazo del toledano. Tiró de raza y pundonor el torero ante un ejemplar de Garcigrande para entenderlo. Cortó una oreja de un trasteo complicado.

Ficha

Plaza de toros de Cantalejo (Segovia). Segundo festejo de feria. Más de media entrada. Toros de Garcigrande y Domingo Hernández, muy bien presentados y exigentes de juego, en líneas generales. Destacó el lidiado en sexto lugar, de nombre ‘Destilado’, indultado.
Jesús Martínez ‘Morenito de Aranda’, oreja y ovación con aviso.
Álvaro Lorenzo, ovación con dos avisos y oreja.
Alejandro Marcos, oreja y dos orejas y rabo simbólicos.

Fotografías