Albergue de La Magdalena de Cuéllar.
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Esta tarde tendrá lugar el pleno ordinario de marzo en el Ayuntamiento de Cuéllar, pero la sesión se celebrará a puerta cerrada; no asistirá público y los miembros de la corporación cumplirán con las medidas de seguridad impuestas para la ocasión.

El tema principal del que se ocupará el pleno será la gestión directa del albergue municipal de la villa. El pasado 1 de febrero se 2020 finalizó el contrato de gestión privada y el equipo de Gobierno apostó por la gestión directa de este servicio. La Concejalía de Servicios Municipales realizó los trámites pertinentes para supuesta en marcha y las comprobaciones necesarias sobre su estado. Lo calificaron de óptimo a falta de algunas reparaciones que esta semana ya están concluyendo: trabajos de pintura, arreglos y mantenimiento de  calderas. Por su parte, se dio de baja como albergue juvenil, puesto que suponía un coste económico mayor que no obtenía apenas beneficios por pertenecer a esta categoría. Se dio de alta como albergue turístico, cambiando así la categoría del mismo, pero cumpliendo la misma función. Del mismo modo, se ha firmado una póliza de seguros para el albergue y se han gestionado las reservas con el cambio de titularidad.

El equipo de Gobierno siguió trabajando en el establecimiento de las tasas del albergue para el alojamiento y comidas entre otros, marcando una serie de precios en función de dos variables: precios establecidos en el albergue durante la gestión privada, y precios estipulados en albergues de pueblos de la zona, con características similares de cantidad de población y otros factores condicionantes.

Llevar a pleno este tema dadas las circunstancias se debe a varias razones, pero principalmente está la de que el albergue, junto a la enfermería de la Plaza de Toros, han sido los espacios puestos a disposición de la subdelegación de Gobierno y autoridades pertinentes en caso de necesitarse camas por la expansión de la pandemia del COVID-19. Por otro lado, el equipo de Gobierno reconoce que es un proyecto en el que lleva tiempo trabajando la Concejalía de Servicios Municipales y estaba programado para estas fechas. Aseguran que es “puro trámite administrativo para empezar a explotar el albergue en cuanto pase la crisis sanitaria. Actualmente, los plazos administrativos están parados y existe mucho trabajo suspendido, por lo que pretenden sacar adelante todo lo que sea posible “en favor del pueblo”.

POR QUÉ GESTIÓN DIRECTA

La decisión de la gestión directa del albergue se apoya en un estudio económico trabajado desde la Concejalía de Servicios Municipales junto a la Intervención del Ayuntamiento. Los costes de dicho estudio han contemplado conceptos de personal -en verano, más horas de trabajo-, productos de limpieza y cocina, servicios de luz y gas, uniformes de limpieza, fibra óptica y conexión wifi, amortización del edificio y alimentos; este último se basa en el precio de “comidas tipo” y el número estimado de comidas anuales, basadas en años anteriores.

La estimación de ingresos anuales se basa en una media de los datos de las pernoctaciones y comidas de años anteriores y los precios de las nuevas tasas. El estudio económico de la gestión directa resultó favorable y arrojó “datos más positivos que los ingresos obtenidos por la gestión privada”. Por ello, proponen la gestión directa de este recurso como la manera más eficiente, contando además con un informe favorable de intervención que asegura que se cumple la estabilidad presupuestaria.

En cuanto a las bases de personal, se encuentran paralizadas debido a la suspensión de plazos administrativos del Estado de Alarma, pero en cuanto se reanuden, se continuará con la selección de una persona para el puesto. n