Sala de vistas de la Audiencia Provincial. / KAMARERO
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Un hombre acusado de encargar a un amigo que matara a una persona que, presuntamente, le debía dinero se ha declarado inocente este martes durante un juicio celebrado en Segovia y ha argumentado que su “corazón” no le permite tal conducta: “Yo no mato ni una mosca, ni mando matar“, ha declarado.

La Audiencia Provincial de Segovia ha celebrado una vista oral en la que M. S. S., un hombre de nacionalidad española de avanzada edad, se enfrenta a siete años de cárcel por lo que el fiscal considera un delito de proposición de asesinato en grado de tentativa, ya que finalmente el crimen supuestamente encargado no se consumó.

Por su parte, la acusación particular ha pedido en sus conclusiones provisionales hasta diez años de prisión por el mismo delito, y otros tantos por cada una de las otras supuestas víctimas, la mujer y los dos hijos del deudor.

Según los hechos relatados por el fiscal, que se remontan a 2016, el acusado habría encargado a su amigo la tortura y el asesinato de un hombre que, presuntamente, le debía dinero, de su mujer y sus dos hijos, tras estafarle el primero con un negocio que resultó ser falso, y ofreció por el trabajo un valor de 50.000 euros.

El procesado, que ha reconocido estar “muy nervioso“, ha negado este martes ante el tribunal tales hechos y ha explicado que la supuesta víctima sí que le debía dinero, pero ha negado rotundamente que encargara hacerle cualquier daño y ha asegurado que prestó dinero a su amigo sólo para ayudarle con su situación económica.

Ante la descripción de los hechos de los que se le acusa, M. S. S. ha sostenido que es “totalmente mentira”:Mi corazón no me lo permite“, ha expresado. “Cómo se me va a ocurrir matarle, si entonces no cobro“, ha razonado también el acusado, quien ha alegado no tener “antecedentes ni nada”: “Lo que quiero es que me dejen vivir tranquilo”, se ha quejado.

Después ha prestado declaración el hombre al que supuestamente se hizo el encargo y ha confirmado los hechos que relata el fiscal en su escrito de acusación, en el que se describe que el procesado le llegó a hacer tres pagos por un valor total de 34.900 euros. También que el acusado le llegó a dar los datos personales de la víctima para que llevara a cabo el encargo y le llevó a su casa para que pudiera concluir la tarea.

El testigo ha comentado que aceptó el dinero del acusado porque este le manifestó que le quería ayudar con su situación económica y, cuando le comentó su voluntad de ver muerto a su deudor y su familia, no le tomó en serio. Ha confesado que al principio le seguía “la corriente” a pesar de que no tenía ninguna intención de llevar a cabo el encargo: “Si no, iba a encontrar a cualquier loco, cualquier desmadrado, y esa familia lo iba a pasar mal“, ha declarado.

Fue cuando el procesado le enseñó la foto de los dos niños, la mujer y el hombre a los que quería ver muertos, cuando este testigo ha declarado que tomó en serio sus palabras y decidió denunciar los hechos ante la Guardia Civil.