Los novilleros Valentín Hoyos y Pablo Jaramillo, cara a cara. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN
Los novilleros Valentín Hoyos y Pablo Jaramillo, cara a cara. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN

Dos salmantinos y un mismo objetivo: ganar el circuito de Castilla y León. Valentín Hoyos (La Alberca, 1999) y Pablo Sánchez (Salamanca, 2001), en los carteles ‘Pablo Jaramillo’ por el apellido materno, llegan el domingo, 22 de mayo, a Valsaín (18.30 horas), en la segunda de las novilladas con picadores del serial autonómico. El coso segoviano es una de las cuatro sedes en las que el ciclo hace parada en la primera ronda. Una plaza ‘desconocida’ para los dos actuantes dentro de un itinerario que sí conocen. Ambos ya participaron en la pasada edición y ahora llegan con la suma de otro invierno a sus espaldas: más horas de toreo de salón, tentaderos y un punto más de madurez.

Antes de esta cita, atienden a El Adelantado. Hoyos -primero por orden del debut con caballos- se formó en la Escuela taurina de Salamanca y toreó 59 festejos entre 2017 y 2018. “Desde que entré, me entregué de lleno”, reconoce; y señala: “Son necesarias para poder formarte; además inculcan una serie de valores que hoy día la sociedad carece en muchos ámbitos”. Fue triunfador de los certámenes de Riscle (Francia) y Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), finalista de ‘La Fragua’ de Juan Leal y ‘La Oportunidad’ del Palacio de Vistalegre de Madrid, y segundo en el Bolsín de Ciudad Rodrigo, entre otros; además de hacer el paseíllo en ruedos como Valencia, Burgos, Salamanca o Dax. El salto al escalafón con picadores le dio en 2020 en el Carnaval del toro mirobrigense, donde repitió este año y cortó dos orejas a un ejemplar de El Freixo.

Jaramillo también parte de la Escuela de Salamanca, donde entró con apenas 8 años. “Vengo de familia taurina y desde que tengo uso de razón siempre he querido ser torero”, asegura. Entre 2016 y 2017 actuó en 19 festejos y en 2018 alcanzó la veintena; siendo cuarto en el Bolsín de Ciudad Rodrigo y finalista en el de Peñaranda (Salamanca) y en el de Moraleja (Cáceres), entre otros triunfos. Debutó con picadores el año pasado en Arenas de San Pedro (Ávila), con tres orejas a un lote de La Guadamilla.

Ante la falta de novilladas, el ciclo organizado por la Fundación del Toro de Lidia (FTL), en colaboración con la Junta de Castilla y León, es todo un escaparate y trampolín. “Están las cosas muy complicadas para hacerse hueco en este mundo y el circuito ayuda a abrirse paso”, apunta el de La Alberca. En el mismo sentido, Jaramillo remarca: “Si no es por esta serie de novilladas, sería muy difícil torear”. En el camino, muchos compañeros sin entrar. “Al final es una suerte estar dentro y, por eso, hay que aprovechar la oportunidad”, sostiene Hoyos; a lo que su rival de cartel prosigue: “Soy consciente de lo que supone ser uno de los seleccionados y, por eso, solo pienso en triunfar”.

El novillero de La Alberca Valentín Hoyos. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN
El novillero de La Alberca Valentín Hoyos. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN

Para valorar la evolución de los jóvenes anunciados y determinar los que acceden a las semifinales hay un jurado que fija unos criterios un tanto subjetivos, tales como ‘actitud’ o ‘expresión’, que en ocasiones hacen que los novilleros ‘traicionen’ su respectiva forma de interpretar el toreo. “Hay pautas que a veces te hacen salirte de tu concepto, pero las personas que componen el jurado, además de contar con grandes conocimientos, tienen mucho mérito al tener capacidad para reconocer cada detalle que pasa en la lidia”, mantiene el novillero que abre plaza en Valsaín. Jaramillo, por su parte, prefiere no entrar a analizar este apartado y centra sus opciones en “estar lo mejor posible” con su lote.

El novillero salmantino Pablo Jaramillo. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN
El novillero salmantino Pablo Jaramillo. / CIRCUITO DE CASTILLA Y LEÓN

Ahí esperan astados de la considerada como la ganadería más antigua de España, Raso de Portillo, de Boecillo (Valladolid), y Los Requiles, de Ledesma (Salamanca). Ninguno de los dos ha tentado animales de estas divisas, pero la confianza es plena. “He visto algunos novillos de Los Requiles en el campo y tienen buena pinta”, dice Hoyos; mientras que Jaramillo subraya: “Tengo mucha fe en las dos ganaderías y estoy seguro que van a dar buen juego”. Lo que salga de la puerta de toriles de Valsaín será clave en el devenir de sus correspondientes temporadas. “Esta tarde es fundamental para mí: me encuentro bien conmigo mismo y quiero que el público vea que estoy al 100%”, recalca responsabilizado el de La Alberca. De forma similar, su compañero reconoce que “es una gran oportunidad en mi carrera. Voy a Valsaín como si fuera mi última novillada y con la mentalidad de ser el vencedor del circuito”.

Ambos tienen por el momento una agenda parca en contratos y su paso por el enclave segoviano supone un manojo de llaves para abrir nuevos patios de cuadrillas. “Quiero pisar plazas de responsabilidad e ir a las ferias”, destaca Hoyos; y concluye: “Sé que este es mi año”. Por su parte, Jaramillo se marca como objetivo “entrar en carteles para coger más experiencia”, además de “ganar” el serial autonómico y “estar en las grandes ferias”. “Esta campaña van a ver a un novillero que quiere ser torero de verdad”, finaliza con ambición. El duelo entre salmantinos está servido.