Lobo captado por una cámara de fototrampeo en la provincia. / E.A.
Lobo captado por una cámara de fototrampeo en la provincia. / E.A.

La pasada Semana Santa arrancó con dolor para Juan Francisco Lucas, de Gallegos. El lunes 26 de marzo vio morir a una yegua suya, de diez años, a la que tenía especial cariño. Los lobos habían atacado, días antes, al animal. Las heridas en la garganta resultaron letales. A Lucas solo le quedó lamentarse. “No he presentado denuncia, ¿para qué?”, decía. De acuerdo a su testimonio, en el último año ha presentado denuncias por cuatro ataques de lobos. “Y todavía no he cobrado ninguna indemnización”, afirma, indignado. “Eso que dicen de que en 15 días se cobra es mentira”, sostiene.

En la provincia de Segovia se denunciaron, en 2017, un total de 401 ataques de lobos —más de uno al día—, de acuerdo a la información facilitada por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta. El dato no ha extrañado a los expertos, quienes ya preveían una cifra récord, teniendo en cuenta que en los primeros cuatro meses del pasado ejercicio ya se superaban con creces los ataques con respecto al mismo periodo de años precedentes, y siendo también conscientes de que la estación del año en que se producen más ataques es en otoño, pues los cachorro están ya crecidos, demandan más alimento, y los adultos los enseñan a cazar.

La cifra de 401 constata el incremento paulatino de ataques de lobos en la provincia de Segovia en la última década. Baste decir, a modo de ejemplo, que diez años antes, en 2007, la cifra fue de 82. En 2009 se registraron 151, en 2010 un total de 151…

La tendencia en Segovia no es algo que sorprenda a los biólogos. Hace ya casi dos décadas, cuando la especie empezó a recolonizar desde el norte la provincia, Juan Carlos Blanco, uno de los mayores expertos en lobos de España, ya advirtió que se registrarían más ataques cuando se asentaran manadas en la Sierra de Guadarrama, pues tendrían ‘a su disposición’ el ganado extensivo de toda la comarca, y así ha sido.

Mientras, los sindicatos agrarios están que trinan. Desde Unión de Campesinos de Segovia – UCCL se denuncia “el acoso que sufren las ganaderías segovianas por parte de los lobos y los perjuicios económicos de las explotaciones”, criticando a las administraciones con competencias en este asunto, que a su juicio “no hacen absolutamente nada”. “No puede ser que los lobos campen a sus anchas por cualquier parte del territorio mientras las vacas y las ovejas, asustadas por ataques continuados, reaccionan con estampidas ante cualquier movimiento extraño”, indican desde Unión de Campesinos de Segovia, para quienes “el estrés permanente” del ganado influye en su manejo y su productividad. “Exigimos que de manera urgente y de forma eficaz se controle la población de lobos”, reivindica dicho colectivo.

Guzmán Bayón, de ASAJA, también pide la adopción de alguna medida al respecto. “No estamos en contra de los lobos”, avisa de inicio. “Pero su población se ha multiplicado en Segovia”, agrega. Y, aunque con frecuencia se habla de que hay que compatibilizar la presencia de la ganadería con la del lobo, Bayón se pregunta “¿quién paga eso?”. “No puede ser —sostiene el líder provincial de ASAJA— que el ganadero sea siempre quien pague los platos rotos. En ese sentido, insiste en “la necesidad de proteger a la ganadería” y, en caso de ataques, que las indemnizaciones “sean razonables y se tramiten de forma rápida”.