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Muchas son las localidades de la provincia de Segovia que programan para jornadas como la de hoy actividades que permitan dar la despedida al viejo año, y recibir al nuevo en un ambiente especial. A falta de una oferta privada suficiente, y para garantizar la posibilidad de que todos los vecinos disfruten unidos de la Nochebuena, los ayuntamientos organizan para la próxima madrugada sus propias fiestas.

Un ejemplo es el de Villacastín, donde el local de La Panera acoge el Baile de Fin de Año con orquesta incluida.

También Vegas de Matute prepara en el salón del Ayuntamiento, a  partir de la 1 de la madrugada, una sesión de música electrónica. Eso después de haberse corrido por la tarde una prueba atlética de San Silvestre.

El deporte es una buena alternativa para disfrutar luego sin remordimientos los excesos de Nochevieja. En El Espinar los más valientes participan en el ‘Chapuzón del resfriado’ por la tarde, bañándose en Las Pozas del Apeadero de San Rafael, una tradición que supera ya el medio siglo.

Abades y Fuenterrebollo ya han celebrado vecinalmente sus respectivas Nocheviejas, con 24 horas y tres días de adelanto respectivamente.

Los quintos son los encargados de la organización de la velada de Nochevieja en Valverde del Majano, donde el Ayuntamiento colabora cediéndoles el pabellón polideportivo. E igualmente los quintos animan estos días las fiestas de Navidad en Turégano y en Cabezuela con la tradicional petición de aguinaldo, y su participación en belenes vivientes. En esta última localidad también ha sido costumbre hasta hace pocos años que el Ayuntamiento y en otras ocasiones el Centro Cultural organizaran las campanadas de Fin de Año ante el reloj del Ayuntamiento y la posterior fiesta con cotillón en el edificio de La Panera. En el Real Sitio de San Ildefonso también son grupos privados los que animan la última noche del año con fiestas colectivas.

Todos quieren evitar en lo posible los desplazamientos por las carreteras y reducir el riesgo de  accidentes de tráfico estos días.

Lo que no faltará en ningún caso será la ingesta de uvas, una fruta que en algunos hogares y locales se sustituye con otra fruta como gajos de mandarina. En cualquier caso, desde algunos colectivos médicos se sugiere la toma de precauciones para evitar atragantamientos, especialmente en menores de 5 años y los mayores de 65. La costumbre española de dar la bienvenida al Año Nuevo con las uvas al son de doce campanadas puede ser bastante peligrosa, según los especialistas de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Seorl-CCC).