Pablo Jaramillo, en Valsaín con el primero de su lote de Los Requiles. / A.M.
Pablo Jaramillo, en Valsaín con el primero de su lote de Los Requiles. / A.M.

Llegó el Circuito de Castilla y León a Segovia. En el cartel dos novilleros charros, Valentín Hoyos y Pablo Jaramillo, que convirtieron la plaza de Valsaín en una sucursal de Salamanca. La profesionalidad del equipo de prensa de la Fundación ‘Toro de lidia’ (FTL), que ‘movió’ el festejo en los medios casi más que el caso Mbappé, surtió efecto con la llegada de los paisanos de los novilleros. Las expectativas para los de Salamanca eran casi como las del rey emérito en Sanxenxo y en el ruedo hubo dos novilleros con más ambición y disposición que maneras propios. El deseo de querer pasar a las semifinales o de adaptarse a los criterios que establece el jurado, tales como, ‘actitud’ o ‘expresión’, atropellaron la razón por momentos e impidieron ver más a fondo el concepto que llevan dentro. Aun así Jaramillo cortó una oreja y Hoyos, si hubiera estado mejor con los aceros, probablemente hubiera tenido premio también.

Las pautas marcadas para determinar las clasificaciones hacen que traigan gestos entrenados de casa, que miren al novillo complicado como bueno al no tener tiempo para reparar casi en si su comportamiento pide otra lidia y que apenas haya hueco para la naturalidad o la improvisación. Pases en cantidades industriales ante animales de seria morfología. Tanto Raso de Portillo como Los Requiles lidiaron ejemplares muy serios. Mérito de los novilleros. Esa fue la realidad, pero que en tiempo de ‘selfies’ y likes’ dos jóvenes decidan querer ser toreros es ya un honor para la tauromaquia.

Valentín Hoyos, en Valsaín. / A.M.
Valentín Hoyos, en Valsaín. / A.M.

Disposición de Hoyos

Novillo fuerte, serio y un tanto aguerrido el de Raso de Portillo que abrió plaza: echó la cara arriba y apretó en banderillas tras recibir una medida vara en el peto del picador. Puso complicaciones durante la lidia y Hoyos tuvo que perderle pasos de lo que reponía. Estuvo firme el novillero ante un animal que no cedió y que terminó la faena todavía con fondo. Media estocada certera que dejó la labor de Hoyos en silencio y aplausos en el arrastre al ejemplar de la ganadería vallisoletana.

Diferente pero otro novillo que tuvo dominio, el segundo del lote de Hoyos de Los Requiles, que cumplió con emoción el tercio de varas. Disposición del de La Alberca desde la salida del burel, en una obra de más ganas que conjunción, que terminó con el falló en la suerte suprema.

Pablo Jaramillo pasea una oreja en Valsaín. / A.M.
Pablo Jaramillo pasea una oreja en Valsaín. / A.M.

La ambición de Jaramillo

Remató en los burladeros el primero de Los Requiles, un tanto degollado, que sirvió en la muleta ante un enrazado Jaramillo. El carácter y la ambición que mostró el salmantino le llevaron a abusar de toques bruscos y a no medir las alturas que pedía el animal, pero cuando le bajó la mano dejó los mejores momentos de una faena de muchos pases, en ocasiones con peligro al quedar un tanto descubierto. Al natural estuvo más templado y, aunque tenía cierto sector del público de su lado, se estrelló a espadas en un final en el que otro novillo llegó bastante entero y que fue aplaudido en el arrastre.

Más sereno estuvo con el de Raso de Portillo que cerró plaza, un astado de buen juego que tuvo recorrido y fondo. Jaramillo se ajustó con el animal y dejó notables pasajes, que corroboró con una eficaz estocada que hizo que el público pidiera las orejas con rótulos de neón. Pese a la insistencia, sobre todo del sector salmantino, el premio quedó en una oreja. ‘No coló’ la segunda ante el objetivo criterio del presidente y paseó la única de la tarde con la que se puso el broche a una completa jornada taurina que comenzó con encierros infantiles para los más pequeños con el objetivo de fomentar la tauromaquia.

Ficha

Plaza de toros de Valsaín. Segunda novillada con picadores de la primera fase del Circuito de Castilla y León. Media entrada. Novillos-toros de Raso de Portillo (primero y cuarto) y Los Requiles (segundo y tercero), serios de presentación presentados y aplaudidos todos en el arrastre.
Valentín Hoyos, silencio y silencio tras aviso.
Pablo Jaramillo, silencio y oreja.

El diestro Alejandro Marcos y el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja. / A.M.
El diestro Alejandro Marcos y el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja. / A.M.

Santonja: “Los cambios en Cultura en materia taurina se están notando para bien”

No faltó a la segunda cita del Circuito de Castilla y León el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, que analizó la nueva normativa que aprobó el jueves el Consejo de Gobierno de la Junta para las plazas portátiles. “Se están notando los cambios de la Consejería para bien”, dijo para El Adelantado a la espera de que haya nuevas novedades.

Santonja mostró su apoyo a la tauromaquia desde la institución autonómica: “Es lógico que la Junta de Castilla y León apoye estas novilladas, al ser una comunidad tan taurina”; y añadió: “Es magnífico que los jóvenes con proyección puedan estar en circuitos como estos para abrirse camino. Aquí está todo muy controlado y va todo a favor suyo”.

Sobre las astados presentados por las ganaderías de Raso de Portillo y Los Requiles, apuntó: “La novillada era de muy buen aspecto. La hechuras de los astados eran muy buenas y eran de garantías por reatas”: