Padres manifestándose en la puerta de la Dirección Provincial de Educación. / C.N
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La comunidad educativa de Gomezserracín vive uno de sus momentos críticos ante la situación que acontece en el CRA de la localidad de El Carracillo. A comienzos de septiembre, con el inicio del curso, demandaba un profesor más para poder cumplir las medidas de seguridad vigentes con el Covid-19, además de cumplir la igualdad para con otros pueblos, que aun sin llegar al ratio, cuentan con un docente más.

Cartas a la Dirección Provincial de Educación, a la Consejería de Educación de la Junta, y presión en todos los medios de comunicación provinciales llevaron a los padres y madres de los alumnos a desplazarse ante la sede en Segovia. La verdadera razón de desplazarse ha sido la “pasividad en la respuesta a la solicitud del cuarto docente para las aulas de Gomezserracín, enviada a los dos organismos el día 10 de septiembre”.

Pancartas por la igualdad en la educación rural y mucha indignación llenaron la puerta de esta administración segoviana, que debe dar respuesta a la comunidad educativa en un año tan complicado. Los padres y madres se concentraron ante la administración en la que fueron recibidos por el director provincial, Diego del Pozo, quien les comunicó que veía “totalmente inviable conceder un profesor más a Gomezserracín”.

La decepción de los padres les hace repensar sus protestas ante lo que conciben como un derecho fundamental para la educación y la seguridad de sus hijos en cualquier momento, pero más si cabe en este tan especial y anómalo. Desde el AMPA la Magdalena insisten en que las circunstancias que rodena a su CRA son muy concretas dada la población y la principal actividad a la que se dedica la mayoría de los vecinos.

Las características

Conscientes de que cuentan con 40 alumnos y la ratio establece al cuarto profesor en 45, alegan todas las razones por las que es necesario ese profesor. Primero, el 26,7% de la población de Gomezserracín es inmigrante debido a la actividad hortofrutícola de la comarca, lo que implica que la población sufre muchos cambios a lo largo del año: es normal que se unan familias en busca de trabajo y se incorporen nuevos niños al colegio.

Además, la situación sigue sin ser la correcta y la idónea para la educación de unos niños que se reparten por aulas en dos aulas, de 30 y 50 metros cuadrados, agrupados de tal manera que no es posible hacer desdobles. Para las clases de Infantil las condiciones son insuficientes y a padres, madres y profesores no les vale que se escuden en que estos niños no necesitan mantener las distancias de seguridad. Para los de cuarto, quinto y sexto de Primaria, la distancia es la justa por falta de una niña que se tiene que incorporar al curso; cuando se realice la incorporación, antes de finalizar el trimestre, no se podrá mantener la distancia de seguridad, y tampoco si se incorporan más niños, como es habitual otros cursos.

Los padres hacen referencia a la Orden EDU/491/2012 en la que se establece que en las unidades en las que se escolaricen siete o más niveles educativos, habrá flexibilidad en el establecimiento de las mismas en la franja de 1 a 4; Gomezserracín cuenta con nueve niveles. Así, solicitan una vez más un cuarto profesor “y que así nuestros hijos puedan tener una educación digna, de calidad y sobre todo, segura en la situación sanitaria que estamos viviendo”.

Llegados a este punto quieren hacer hincapié en que las medidas adoptadas para la vuelta al colegio, una vez más, han dejado en el olvido al mundo rural. Bajándose la ratio por aula pero no haciéndolo ni flexibilizándolo por alumno/profesor para los colegios rurales agrupados, la desigualdad queda patente y los perjudicados, los propios niños.

La situación de hace dos años, cuando demandaron un profesor más y se les concedió a media jornada, se repite de manera más acentuada este 2020, cuando las medidas de seguridad se hacen más complicadas para los colegios rurales porque, de nuevo, no se han tenido en cuenta las características de los centros.

La demanda se viene repitiendo porque afecta directamente a los 40 alumnos de Gomezserracín, aunque son muchas las poblaciones con este problema. Así, como cuentan las familias, muchos tienen que replantearse si continuar con su vida en las poblaciones más pequeñas, deshabitarlas y cambiarlas por núcleos más grandes, o desplazarse cada día a colegios que no tengan esta problemática. De soluciones en la educación básica como esta depende el mantenimiento de la vida rural.