Camino de San Frutos 4
Participantes en la primera ruta del Camino que han vuelto con ganas. /E.A.

Sólo una actividad como el Camino de San Frutos, organizada por la Diputación de Segovia a través de su organismo de turismo Prodestur, puede unir en un mismo evento una actividad saludable, al aire libre, en contacto directo con la naturaleza y que profundiza en la devoción al santo eremita tan querido en toda provincia.

Así lo entendieron los segovianos y segovianas que rápidamente respondieron a la propuesta de Prodestur y coparon las 61 inscripciones abiertas para realizar la etapa de 13,5 kilómetros entre Santo Domingo de Pirón y Torreval de San Pedro, con la que la institución provincial ha retomado la peregrinación a la ermita, esta vez por el itinerario sur o de la Vera de la Sierra.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, la diputada de Turismo, Magdalena Rodríguez, y personal de Prodestur se incorporaron a la comitiva, que partió sobre las diez de la mañana desde la Plaza Mayor de Santo Domingo de Pirón. Guiados por los empleados de la empresa de turismo activo ‘Más que monte’ se dirigieron hacia Pelayos del Arroyo, donde pudieron contemplar su iglesia románica del siglo XII dedicada a San Vicente Mártir. Desde aquí, tras superar un repecho de unos dos kilómetros y descender río abajo y continuar camino, se llegó hasta Torre Val de San Pedro, con su iglesia dedicada a San Pedro, también de origen románico. Allí los caminantes fueron obsequiados con un avituallamiento cortesía del Ayuntamiento de esta localidad.

El recorrido, muy agradable, asequible y sin grandes desniveles, se desarrolló entre fresnedas y robledales con la silueta de la sierra siempre presente, que acompañó en todo momento a los caminantes.

Con esta etapa, las rutas del Camino de San Frutos propuestas desde la institución provincial han reanudado su andadura tras el parón por la pandemia. Esta era la segunda del total de cinco que componen el Camino con las que los peregrinos podrán conseguir la ‘Pajarera’ que acredita haber realizado el itinerario completo.

El Camino de San Frutos es una de las iniciativas que lleva a cabo Prodestur que mejor resume la filosofía de realizar un tipo de turismo de alta sostenibilidad, cuyo atractivo pasa por el contacto directo con la naturaleza y los paisajes singulares a través de una actividad tan saludable como el senderismo. Además, para contribuir a la reducción de la generación de residuos se entregó a los participantes una cantimplora reutilizable.

El Camino de San Frutos cuenta con una primera etapa, desde Zamarramala hasta Santo Domingo de Pirón, común a ambos itinerarios. A partir de aquí se bifurca y se convierte en dos rutas diferentes que finalmente confluyen en un único destino: la ermita de San Frutos, ubicada en el balcón del río Duratón en Carrascal del Río.

El recorrido por el norte, que discurre por Tenzuela, Carrascal de la Cuesta, Caballar, Muñoveros, Puebla de Pedraza, Cantalejo, Sebúlcor y Villaseca se completó en 2020.

Con esta segunda etapa –puesto que la primera ya fue completada en el anterior itinerario– se iniciaba el recorrido del camino por el sur, que se completará con otras tres etapas más que se llevarán a cabo próximamente: Torreval de San Pedro-La Matilla, de 18 kilómetros; La Matilla–El Villar de Sobrepeña con 15 kilómetros y el Villar de Sobrepeña-Ermita de San Frutos, de 15 kilómetros.

Fue en 2011, con motivo del CX aniversario de El Adelantado de Segovia, cuando surgió el proyecto, realizado con la ayuda de la Diputación de Segovia y la Junta de Castilla y León. El primer paso fue el estudio del Camino, para después proceder a su difusión y señalización con mojones y paneles informativos, siendo su presentación oficial en enero de 2012.

Esta acción creó una infraestructura que ahora aprovecha la institución provincial para dar continuidad al desarrollo turístico transversal de la provincia, favoreciendo a los alojamientos, la restauración, el patrimonio cultural, natural, y la observación de la naturaleza, sin olvidar el vínculo con la espiritualidad que impregna todo el Camino.