La iglesia de Santa María de La Cuesta, que domina el paisaje cuellarano en lo alto, presenta un aspecto diferente estos días debido a la instalación de los andamios de las obras que comienzan. Su restauración, muy necesaria, se inicia estos días: será la empresa Trycsa (Técnicas para la Restauración y Construcciones, SA) la que acometa la restauración de la cubierta, la galería y la nave interior.

La obra, promovida por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, está cifrada en 450.525,94 euros; será financiada por la Junta y por los Fondos FEDER. La restauración recuperará la estanqueidad de las cubiertas del edificio reparando y su cubierta a través de una renovación. Las obras pretenden dejar a la vista y poner en valor los elementos arquitectónicos más valiosos de este templo: mudéjares, románicos, góticos y barrocos. El mal estado y deterioro, además de actuaciones realizadas a lo largo de los años, han ocultado muchos de los elementos más valiosos de esta iglesia. Será en la fachada exterior, cubierta ya por los andamios, donde se dejen ver los arcos mudéjares, que igualmente revalorizarán el atrio de su casa norte; la vivienda del sacristán está previsto que se elimine, como así figura en el proyecto.

La cubierta, zona en la que se hará especial hincapié en la obra, se va a impermeabilizar y renovar por complemento, junto con la carpintería del templo. El interior de la iglesia, muy deteriorado también, contará con la renovación de los acabados de muros y bóvedas, además de todas las reparaciones pertinentes. La estructura del coro se reforzará y se sustituirá la escalera de acceso al mismo. Se repararán los acabados interiores de la sacristía y antesacristía, y se va a recuperar un arco del antiguo atrio sur que se detectó en un estudio del murario.  Por otro lado, se va a actuar sobre la sacristía reparando todas las goteras existentes y se va a sustituir la estructura de madera.

La firma del replanteo de las obras se realizó el pasado mes de septiembre y el objetivo final es la recuperación del carácter original del edificio que ha llegado hasta la actualidad. No ah sido pocos los acontecimientos que  en ella han tenido lugar, como el incendio de 1970, que afectó a las cubiertas y supuso la pérdida de la armadura de la nave, además del cierre de la galería al norte, la desaparición de un posible claustro al sur, y la transformación de los acabados interiores de la nave.

La iglesia de Santa María de La Cuesta es uno de los templos más valorados por los cuellaranos, cuya restauración debía ser inminente, como se puede observar simplemente al pasear por los aledaños.

Sede de San Isidro

Se levanta sobre una de las colinas que rodean la villa, y es otra de las iglesias mudéjares del siglo XIII que posee Cuéllar, aunque en ella se puede apreciar poco este estilo debido a las diversas modificaciones que ha sufrido. Conserva en su portada principal un atrio de arcadas mudéjares, cegado y enfoscado; el retablo mayor, de estilo barroco, es obra de Juan Correas y Blas Martínez de Obregón, y está dedicado a las ánimas, pero sin duda, es un templo de gran valor para los agricultores puesto que es la sede de San Isidro, su patrón.