Cuevas de Provanco se encuentra a 87 km de Segovia capital. Está ubicado, en la frontera con las provincias de Valladolid y Burgos, en la ladera de un cerro junto al río Botijas que, justo en esta zona, ha creado un valle de gran belleza en la zona noroeste de la provincia.

Esta antigua localidad fue repoblada en el año 943 (siglo X), cuando se conocía como Covas de Provança, por el Conde Asur Fernández. Ya en el siglo XVIII aparece en los escritos como “Cuebas de Pero Blanco” y se cree que fue repoblado por gallegos. En cualquier caso, lo cierto es que el nombre de Cuevas de Provanco proviene de las muchas cuevas excavadas que existen en la ladera en la que se asienta el pueblo y que hoy son bodegas pues también, desde un punto de vista económico, en el paisaje de esta localidad se observa un gran número de viñedos que nos recuerdan que nos encontramos en una zona con clara influencia de La Rivera del Duero.

Patrimonio. La pequeña localidad de Cuevas de Provanco cuenta con una sencilla iglesia dedicada a la Vera Cruz ubicada en una empinada cuesta. En su exterior, esta iglesia carece de torre porque se derrumbó a mediados del siglo XX pero sí tiene una espadaña con tres vanos.

Por las trazas de su estructura y el aspecto de su ábside, con una original ventana, se adivina su origen románico pero, a lo largo de los años ha sufrido diferentes reformas que desdibujan su estilo arquitectónico. Tiene una sola nave y su cabecera está decorada con arcos ciegos separados por dobles columnas. El templo se cubre con una bóveda de medio punto y, en su interior se pueden ver importantes pinturas murales al temple, de época gótica, y varios retablos entre los que sobresale el mayor, de estilo barroco, y otro que muestra pinturas flamencas del conocido como Maestro de Cuevas de Provanco. Una gran pila bautismal labrada con motivos florales y cruces y, una talla de la Virgen de la Vega, completan el interesante catálogo de elementos artísticos que posee esta Iglesia Parroquial.

Como parte del patrimonio, a las afueras de esta localidad se encuentran los restos de la ermita de San Roque, las ruinas de una antigua fortaleza de la Edad Media y, dentro de la localidad, las construcciones tradicionales y sus conocidas y famosas bodegas excavadas en la colina. Estas cuevas tienen entre 25 y 100 metros de profundidad y una entrada frontal. Actualmente estas bodegas se utilizan para acoger las cosechas de vino de los vecinos de Cuevas de Provanco y en ellas se realizan meriendas y encuentros entre amigos que forman parte de las tradiciones de esta zona.

Historia y leyendas de Cuevas de Provanco. No son pocos los pueblos de nuestra provincia que cuentan con historias, fantásticas o no, sobre el tiempo pasado y los personajes que supuestamente vivieron por aquellas tierras. La transmisión de estas historias y leyendas se facilita gracias a que se encuentran recogidas en diferentes publicaciones pero no hay duda de que es el boca a boca, los ancianos que hacen partícipes a los jóvenes de aquello que en su día les contaron sus mayores y estos, a su vez escucharon a los suyos… la forma en la que se ha puesto en marcha una red de historias que, real o no, da un valor especial a los paisajes de nuestra provincia, y Cuevas de Provanco no es una excepción y hay varias leyendas que han sido transmitidas de padres a hijos desde siempre.

En una de ellas se refleja su situación geográfica por su especial posición, haciendo frontera con las provincias de Burgos y de Valladolid. Tan especial resulta su cercanía con estas provincias que siempre se ha dicho que, en cierta ocasión se reunieron en Cuevas de Provanco los Obispos de las tres Diócesis: Segovia, Burgos y Valladolid, para celebrar una comida y, cuando se sentaron a la mesa, cada uno estaba ocupando territorio de su provincia.

Otra de las historias se refiere al castillo que se encuentra sobre la colina. Se cuenta que había un caballo de oro escondido bajo aquellas ruinas y que esta fortaleza medieval militar contaba con la existencia de pasadizos y túneles que se comunicaban con distintas zonas del pueblo como la cárcel o el río, para poder huir…

Pero también existe una tercera, una leyenda que afecta a quienes se supone que habitaron el palacio-castillo, hoy en ruinas:

Dice esta leyenda que en este castillo vivía un “rey moro” que había estado casado con una cristiana y de este matrimonio había nacido una hija de gran belleza llamada Penta. Cuando Penta se convirtió en una hermosa joven, de todas partes acudían pretendientes, príncipes y nobles, para pedir su mano. Su padre, el rey, animaba a su hija para que eligiera marido entre aquellos hombres pero…

La muchacha, había sido educada por su madre, ya desaparecida, dentro de la religión cristiana y, las historias de los ermitaños que se retiran a meditar en lugares apartados, eran las que más atraían a esta joven que deseaba retirarse y vivir para la oración.

Cuando su padre, el rey, conoció las intenciones de Penta, cuenta la leyenda que se enfadó muchísimo y existen dos versiones de la continuación de la historia pues, por un lado, se dice que el rey quiso matar a su hija y esta huyó y se ocultó en una cueva y, por otro lado, se dice que el rey aceptó los deseos de Penta y permitió la reclusión de su hija en una cueva pero, eso sí, sin que se le proporcionara comida ni bebida.

La leyenda se unifica de nuevo cuando la historia cuenta que Penta pasó el resto de su vida en una cueva dedicada a la reflexión y a la oración y, fueron las palomas las encargadas de alimentar a la princesa pues, en sus picos le llevaban cereales y frutos del campo.

Esta cueva se encuentra en uno de los laterales de Cuevas de Provanco y, desde siempre ha sido conocida como Cueva de Santa Penta.

Fiestas. La fiesta grande de la localidad, la del verano, la que se celebra cuando hay más población en Cuevas de Provanco es la de Nuestra Señora de la Asunción y San Roque, los días 15 y 16 de agosto. También se celebra la fiesta del Patrocinio de María, el fin de semana más cercano al 8 de noviembre y, por último, la Fiesta del Valle del Botijas, en el mes de junio.

Existe una asociación cultural que cuenta con 600 socios, número “enorme” para una población de 140 habitantes, que se encarga de organizar diferentes actividades como las jornadas de la matanza o las diferentes fiestas populares que se realizan a lo largo del año.

Tradiciones. Además de las matanzas, que se realizan durante el invierno y, la vendimia, al llegar el mes de septiembre, durante las fiestas de la Virgen de la Asunción y San Roque, en agosto, en la procesión, las imágenes se cubren con racimos de uvas que los mozos intentan coger cuando esta llega a la plaza.

Cuevas de Provanco hoy. El alcalde de la localidad es Juan Carlos Andrés González (PP), quien ya lo fue desde 2007 hasta 2015. En las pasadas elecciones municipales resultó elegido Juan José González Villar pero, por asuntos personales, el pasado mes de junio de 2017, la alcaldía volvió a recaer en Juan Carlos de Andrés González.

Tras esta peculiaridad, se puede comenzar diciendo que Cuevas de Provanco es, principalmente agrícola, dedicándose al cultivo de secano y a la ganadería.

También se cultivan viñedos porque esta es tierra de vinos y, de hecho, existe una bodega llamada Virgen de la Vega y Las Parras S.L., dedicada a la elaboración y distribución de vinos y, además de otros servicios, hay muchas pequeñas bodegas que producen vino pero para el consumo propio de sus propietarios.

Al preguntar por los proyectos que Juan Carlos Andrés González tiene para poner en marcha desde el Ayuntamiento, el alcalde nos indica que si se tienen los suficientes fondos económicos para ello, pretende seguir asfaltando una o dos calles, mejora que se está realizando en el pueblo tras finalizar el cambio de redes de agua y, por otro lado, también dependiendo del dinero… mejorar la iluminación de la localidad.

Dónde dormir. El pueblo de Cuevas de Provanco cuenta actualmente con dos casas rurales: “Casa Rural Miralvalle”, con capacidad patra diez personas. En el exterior, esta casa rural tiene terraza, barbacoa y muebles de jardín. En el interior, un comedor con una mesa preparada para 10 comensales y todas las comodidades. Es una casa totalmente rehabilitada que respeta el estilo arquitectónico de la zona y está ubicada dentro del pueblo.

La otra casa rural se llama “El Amanecer de Sara” y dispone de hasta 8 plazas. En el exterior cuenta con jardín, muebles de jardín, terraza y barbacoa. En el interior, la casa tiene bañera de hidromasaje y todas las comodidades. Está ubicada en el interior del pueblo, su cocina conecta con la zona de la barbacoa y dispone de un patio acondicionado para disfrutar de agradables tertulias durante los meses de buen tiempo .

A la hora de comer, el pueblo solo cuenta con un pequeño bar en el que se puede disfrutar de sus tapas, sobre todo los días de más movimiento como los fines de semana y las vacaciones pero, Cuevas de Provanco se encuentra muy cerca de localidades turísticas como Sacramenia a tan solo 6 km y Peñafiel a 17,5 km y, en ellas encontramos un amplio cartel de establecimientos de hostelería de todo tipo.

RECETA

A la hora de acercarnos a los fogones de esta localidad segoviana, hemos recurrido a Raquel Arranz, natural y residente en esta localidad, salvo cuando sus estudios le llevaron fuera . La receta que Raquel nos presenta en esta ocasión es un postre típico en los carnavales del pueblo y aprendió a realizarlo gracias a su madre que a su vez lo aprendió de la suya… toda una tradición con un curioso nombre: “Bolillas”o “Bolitas”.

Ingredientes: 3 huevos, ¼ kg de azúcar, 6 cucharadas de manteca de cerdo, 2 copas medianas de aguardiente, una cucharada de anises molidos, ralladura de limón y harina.

Modo de prepararlo: se ponen los huevos en un bol y se baten bien. Cuando estén batidos se les añade el azúcar y se mezcla bien. Después se ponen las 6 cucharadas de manteca fundida (recogida en el momento de hacer la matanza). Se añaden las copas de aguardiente, los anises molidos y la ralladura de limón y, para terminar, se añade harina hasta que la masa va espesando. Cuando eso ocurre, se amasa bien hasta que queda una pasta consistente y entonces, se hacen bolitas, del tamaño de una pelota de ping-pong y se fríen en abundante aceite muy caliente (dicen que quedan mejor si se hacen en fuego de leña), moviendo la sartén para que no se peguen.Cuando las bolitas están fritas, no es necesario añadirles nada más y, en Cuevas de Provanco se toman como postre, con el café o como merienda durante el carnaval.

CUEVAS DE PROVANCO EN POCAS PALABRAS

Distancia: a 87 km de Segovia
Población: 140 habitantes
Alcalde: Juan Carlos Andrés González (PP)
Patrimonio:
— Iglesia Parroquial de la Vera
Cruz
— Restos Ermita de San Roque
— Restos Castillo-Palacio
— Construcciones tradicionales
— Bodegas excavadas en la
Colina
Historias y Leyendas:
— Los Obispos de Burgos, Valladolid y Segovia comen…
— Caballo de oro bajo ruinas del castillo
— Historia de Penta, la hija del rey moro
Fiestas:
— Nuestra Señora de la Asunción y San Roque, agosto
— Patrocinio de María, noviembre
— Fiesta del Valle del Botijas, junio
Dónde Dormir:
— Casa Rural Miralvalle
— Casa Rural “El Amanecer de Sara”