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Si hace unos meses los cuellaranos se congelaban, literalmente, debido a las bajas temperaturas que llegaron a alcanzar los 11 grados bajo cero, ahora llegan al extremo contrario. Un calor seco y sofocante se ha adueñado de la villa en esta ola de calor que asola todo el territorio nacional. Cuéllar ha pasado de protagonizar los telediarios por ser la localidad con las temperaturas más bajas, a ocupar las noticias por registrar las más altas de toda la península. Junto a otros puntos de Mallorca o Andalucía, la villa ha llegado a sufrir el calor de 40 grados centígrados este fin de semana. Por eso, la piscina se convierte en el lugar preferido de muchos vecinos, espacio en el que refrescarse y soportar estas desmesuradas temperaturas, a la espera de que den una tregua. Las noches de chaqueta, típicas en los veranos cuellaranos, no tienen cabida estos días, cuando los vecinos aprovechan para pasear a última hora de la tarde o de noche, muchas veces sin lograr ver descender el mercurio del termómetro. Para hoy, la previsión es de tormentas, lo que significa el alivio de los habitantes de la villa.