Los cuellaranos llevaron a cabo una estricta observancia de las normas de acceso al cementerio. / C.N

El Día de Los Santos en Cuéllar ha tenido un carácter diferente este año dadas las circunstancias. El trasiego de vecinos que llevan flores a las sepulturas de sus seres queridos no es como el de cada año: este 2020 ha tocado restringir accesos y procurar que las visitas se hagan de manera escalonada.

Así lo han hecho los cuellaranos este 1 de noviembre ante las medidas adoptadas por el Ayuntamiento, que hace una semana ya impuso ciertas normas para el desarrollo de este día en el campo santo. El aforo máximo se dejó en 300 personas, cifra que no se ha superado puesto que el acceso de control ha estado vigilado en todo momento. Agentes de la Policía Local han velado por evitar aglomeraciones de cualquier tipo en los accesos y en el interior, donde los mismos vecinos han procurado mantener las distancias. Existen zonas, sobre todo de la parte antigua, en la que mantener distancia dada la estrechez entre lápidas se hace muy complicado; no obstante, ese goteo de visitantes ha logrado que no se formaran tumultos en el interior.

El circuito establecido para entrar y salir del cementerio ha resultado un éxito: la entrada se ha realizado por la parte nueva, así como la salida para quienes han visitado a sus seres queridos en la zona nueva. Para aquellos que han pasado a la parte antigua, la salida se ha realizado por esa misma zona, evitando así cruces innecesarios y trasiego de personas entre las dos partes.

Según el personal de Protección Civil que ha estado controlando los accesos, las visitas han sido “muy escalonadas”; en ningún caso se han reunido demasiadas personas y se ha respetado todas las pautas marcadas. En el aparcamiento, las indicaciones también han marcado la entrada y salida de vehículos para poder estacionar con orden. Igualmente, las calles que se disponen alrededor del campo santo se han dispuesto a modo de circuito para evitar la coincidencia de personas tanto en la zona antigua como en la nueva.

El Día de Los Santos ha sido atípico para todos pero dentro de la normalidad marcada. Las flores han poblado las sepulturas y a pesar de que la eucaristía se ha trasladado al templo de San Miguel, no han faltado las visitas al cementerio, como marca la tradición. Para las floristerías y las pastelerías, este también ha sido un día atípico, y aunque ha bajado algo la producción, se han podido ver colas en los diferentes establecimientos para adquirir los tradicionales buñuelos.

Cuéllar se adapta a la circunstancias en un fin de semana en el que el buen tiempo ha marcado el desarrollo de los acontecimientos.