Condenan a una empresa de Navalmanzano por usar la red eléctrica para extender la fibra óptica

La Audiencia Provincial obliga a desmantelar el cableado que mantiene instalado desde mayo de 2019 la firma Esyta, y cuyo titular es el teniente alcalde y concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento

La Audiencia Provincial de Segovia ha condenado a la empresa Esyta Networks, a desmantelar el cableado de fibra óptica que comenzó a instalar en el municipio de Navalmanzano, por utilizar las infraestructuras de la red eléctrica, que se emplean para el suministro de energía eléctrica en la localidad.

En una reciente sentencia judicial se insta a la empresa a cesar en este uso hasta que obtenga las autorizaciones oportunas, y a restaurar las infraestructuras como canalizaciones al estado anterior a utilizarlas. Igualmente deberá hacer frente al pago de las costas judiciales.

Se da la circunstancia de que el titular de la empresa es Eduardo Senín, que ostenta el cargo de concejal del Ayuntamiento. En el momento en que se puso en marcha el litigio judicial, era, además de segundo teniente de alcalde, responsable del área de Medio Ambiente e Infraestructuras Rurales y Promoción Económica. La sentencia de la Audiencia Provincial estima un recurso a una resolución anterior del

Juzgado de Primera Instancia de Cuéllar. El recurso, como la primera demanda, fueron presentadas por la empresa Juan de Frutos García, distribuidora de electricidad de la zona. Esta compañía se consideraba perjudicada por Esyta Networks puesto que ésta utiliza las canalizaciones, postes y otras infraestructuras de la distribución de energía eléctrica, para desplegar la fibra óptica. En la demanda judicial argumentaba que la empresa Esyta estaba desplegando la red de fibra óptica usando las conducciones de energía eléctrica que son de su titularidad, es decir, de Juan de Frutos Distribución. Y advertía ésta además del peligro que ello podía suponer, además de carecer de permisos para llevar a cabo los trabajos.

En marzo del año 2019 , la empresa eléctrica puso los hechos en conocimiento del Ayuntamiento de Navalmanzano, y de la Dirección General de Comunicaciones de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta. En mayo de ese mismo año, y tras advertir que continuaban los trabajos, puso denuncia ante la Guardia Civil. Y también dictaminó sobre este asunto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Por su parte, la empresa de telecomunicaciones alegó que la empresa eléctrica no era titular de las infraestructuras y que no la estaba provocando perjuicios.

La empresa eléctrica Juan de Frutos ha acreditado que liquida al Ayuntamiento cada año la tasa del 1,5% por ocupación del terreno municipal que grava a las empresas que prestan servicios de redes y suministro, tal como regula la Ley de Haciendas Locales.

Tras la sentencia, firme ya, de la Audiencia Provincial de Segovia, la empresa eléctrica espera la ejecución forzosa de las obras de restauración por parte de la compañía de telecomunicaciones, una vez que el Juzgado de Primera Instancia de Cuéllar dicte la resolución oportuna.