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Aunque casi nada de lo que es habitual en verano se ha podido llevar a cabo este anómalo 2020, la actividad cultural y turística ‘Con el Patrimonio, puntualmente’, ha concluido sus cinco sesiones con éxito. Juan Carlos Llorente, profesor emérito de Historia, ha vuelto a compartir su sabiduría con los vecinos más interesados en conocer todo aquello que los rodea, cargado de vivencias que han formado Cuéllar.

La del pasado sábado fue la última sesión y tuvo lugar en el Ayuntamiento de Cuéllar. En un edificio que ya de por sí alberga historia -antigua casa del concejo y cárcel vieja-, se ubica una pieza que merecía un monográfico como el que se llevo a cabo. El díptico del Arcediano Gómez González es una auténtica joya que data del siglo XVII ; está formado por dos tablas góticas que, presumiblemente, pertenecieron a un altar portátil del Arcediano, con el que rezaba en cada uno de sus viajes. En una de las tablas  se reconoce un retrato del propio Arcediano en actitud orante y su propio sello. La pieza se hallaba en un trastero de la Capilla de la Magdalena; hubi un intento de compra ser por parte de Patrimonio Nacional a principios del siglo XX, pero el Ayuntamiento no aceptó la venta. LLorente realizó un viaje a siglos pasados para ubicar a los oyentes y describir brevemente al personaje protagonista, el Arcediano Gómez González, del que explicó que poseía “una mente privilegiada”. Su ascenso vertiginoso al lado del papa Benedicto XIII le concedió privilegios y buena posición, una trayectoria que también se encuentra plasmada en la Historia de Cuéllar.

Para concluir, las piezas de orfebrería del Arcediano centraron las explicaciones de Llorente, que las mostró sobre la mesa de la sala de comisiones del Ayuntamiento, en una clase magistral que sirvió para cerrar el ciclo de este año. Las circunstancias han obligado a que cada sesión se haya centrado en una sola pieza o parte de la localidad muy concreta, evitando los desplazamientos y siempre guardando las distancias y controlando las medidas de seguridad. Todas las sesiones han estado apoyadas con material fotográfico y documental que ha hecho de esta propuesta, un año más, un éxito de convocatoria. Con posibilidad de alguna sesión más pero sin confirmar, el Patrimonio sigue conociéndose en Cuéllar.