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La rutina y la eventualidad anual en la villa de Cuéllar se han visto trastocadas como en todo el mundo, y lo que deberían ser fechas de alto rendimiento en la producción del taller de los belenistas son los comienzos de un año que se presenta complicado. No por ello le están restando ilusión y ganas; al contrario, los belenistas cuellaranos están poniendo todo su esfuerzo, sumado a las medidas de seguridad, para que esta Navidad los belenes sigan siendo un punto de encuentro y un arte que seguir expandiendo.

Desde la semana pasada, los belenistas están trabajando en el montaje del Belén de la iglesia de San Miguel. Como cuenta uno de los miembros de la Asociación Cultural de Belenistas de Cuéllar, Juan Rodríguez, han comenzado por el Belén de la Parroquia para que, en caso de que la situación se complique y no se pueda avanzar, al menos quede montado el Belén parroquial. Este año se van a recuperar las figuras originales de la Parroquia, que llevan cinco años sin usarse. “Va a ser un belén de menos construcción y mucha ambientación”, comenta Rodríguez El Belén va a ir pegado a la verja de la Capilla de Los Pardo para  evitar el trasiego de público: podrá verse desde fuera porque toda la creación estará cerca, a modo de escaparate.

El siguiente Belén a montar es la novedad de este año; este 2020 suman una nueva ubicación: el Santuario de El Henar. La llegada de las samaritas del Corazón de Jesús ha dado pie a la colocación de otro Belén allí. “Va a sustituir en cierto modo al monumental del convento de las clarisas de Santa Clara, pero no al Belén: vamos a instalar uno más pequeño que se podrá ver desde la iglesia”, explica Juan. Indica que todo tiene un porqué: quieren evitar la entrada al coro bajo y cualquier contacto de público con las hermanas clarisas, que son mayores y pueden verse afectadas por la pandemia. El mencionado Belén de El Henar será de grandes dimensiones, contará con toda la colección de figuras de Montserrat Ribes y ocupará gran parte del claustro del Santuario.

Por otro lado y en colaboración con el Ayuntamiento de Cuéllar, han previsto montar un Belén de grandes dimensiones en el Centro Tenerías, acompañado además de la colección de belenes del mundo con la que cuenta la asociación. Además, van a contar con un Belén artesanal que fue primer premio del concurso de la Diputación de Segovia: está hecho de calabazas y se podrá ver, previsiblemente, en un escaparate en la calle Las Parras.

Otra de las novedades se presenta en la Capilla de Santo Tomé. Será un Belén Napolitano de más de un metro de tamaño. Este podrá verse desde la ventana que da al exterior.

El trabajo en el taller, bicado en la Plaza Mayor, está siendo muy diferente este 2020. “Tenemos bastantes bajas, cada uno tiene una circunstancia en su casa y no todo el mundo este año quiere tener contacto con más gente, así que el grupo de taller este año es muy reducido, no supera los 10 participantes”, cuenta Juan. Explica que esto incrementa el esfuerzo y ritmo de trabajo para llegar al objetivo.

Aunque este año todo es más complicado, las medidas van a ser estrictas y los belenes, en los que sea posible, estarán dispuestos a modo de circuito para entrar y salir por diferente sitio. En cada lugar se organizarán filas y se rogará, en caso de que se aglutine gente, que se mantengan las distancias siempre.

La Asociación no ha mermado su actividad desde que comenzó la pandemia; al contrario, pintar belenes de piedra ha sumado fuerzas y socios a esta agrupación durante todo el año. Los belenistas concentran esfuerzos y se adaptan para mantener los belenes y su espíritu, más vivo que nunca.