Caballistas agrupando la manada en el traslado campestre de Cuéllar./ c. n

La polémica en torno al número de caballistas continúa abierta a pesar de los avances anunciados tras la reunión de las asociaciones, el propietario del pinar por el que cruza la manada y el alcalde. El aumento a 35 caballos participantes y autorizados más los 20 de la dirección de campo supone un total de 50 caballistas identificados con chalecos y a los que se reconocerá cada jornada de encierro.

Así, en el pasado pleno ordinario celebrado, el concejal del PP Marcos Rodríguez, edil vinculado directamente a esta cuestión la legislatura pasada, quiso interesarse por la función concreta de estos caballistas. Recordó el cúmulo de “complejas decisiones a tomar en el encierro” e interpeló directamente al alcalde. Carlos Fraile, por su parte defendió el objetivo de que los caballistas van a velar por el buen desarrollo del encierro, “de manera tranquila y organizada”. Recordó que la reunión mantenida mostró la disposición total del propietario del pinar por el que se realiza la primera parte del traslado con la meta de que el encierro “llegue bien a las calles”. Recordó también el enfado de los vecinos estos años ante las limitaciones de caballistas y la comprensión del equipo de Gobierno ante dichas limitaciones, con esta decisión que no es irrevocable, como afirmó Fraile; “siempre se puede volver atrás si no funciona”, explicó. Añadió que la dirección de campo no ha puesto inconvenientes ante el aumento de caballistas, que el acalde considera “van a colaborar”.
El ex-concejal, desde su experiencia, se interesó por las obligaciones de estos caballistas, concretamente si se tendrán que comprometer a buscar una res en caso de que escape. “Yo me he visto solo con Protección Civil, Guardia Civil y Policía Local buscando un toro por los pinares”, declaró en el pleno. Fraile reiteró que la obligación es de la dirección de campo, que no existe una olbigación imperativa sobre los caballistas, pero que confía en su intención de colaboración. “El que se va a ver solo será usted”, afirmó Marcos. Fraile habló de un nuevo compromiso acordado entre las partes y defendió la labor y la gesitón realizada, a la espera de ver cómo discurren los encierros día a día. “No es bajar a dar un paseo, el encierro de Cuéllar es complicado”, reafirmó MArcos Rodríguez. Por su parte, el alcalde volvió a aseverar: “estoy convencido de que esos 35 caballos nos darán un apoyo incondicional”.

“Estoy seguro de que esos 34 caballistas nos darán un apoyo incondicional”

En la pasada presentación de las reses de los encierros el pasado viernes, el tema volvió sobre la mesa, ante muchos vecinos de la villa. El alcalde repitió las mismas palabras: organización, buen desarrollo, disposición y tranquilidad. Y volvió a advertir: si no surte efecto, podemos volver atrás. El objetivo está claro para todas las partes implicadas en el encierro, y ante la masificación de caballistas, el alcalde y asociaciones ha actuado. “Comprobaremos cada mañana que el caballista con el número 3 es el número 3, y no otra persona”, explicó Fraile. Así, la prueba de fuego tendrá lugar el domingo en el primer encierro, con toros -como hace años-, con las ganas de miles de cuellaranos y la mirada fija de otros miles visitantes, que se espera marchen satisfechos.