Los purines contaminan en muchas ocasiones el agua. /E.A.

La Churrería, Los Arenales y Cantimpalos han sido incluidas como zonas vulnerables a la contaminación por nitratos procedentes de fuentes de origen agrícola y ganadero, dentro de un proyecto de decreto aprobado esta semana por el Consejo de Gobierno de la Junta. Este decreto declara 24 zonas vulnerables integradas en 387 municipios de Castilla y León, lo que supone un aumento de más de 10.000 kilómetros cuadrados de superficie a proteger. El anterior decreto de 2009 contabilizaba 10 zonas y 67 municipios.

La contaminación por nitratos de las aguas en un problema de salud pública, ya que limita el abastecimiento de agua a las poblaciones afectadas y obliga a disponer de costosos sistemas de depuración; además, desde el punto de vista medioambiental se produce una eutrofización de las aguas –contaminación por exceso de nutrientes–, provocando con ello pérdidas de biodiversidad en los ecosistemas. El origen de este nitrógeno que contamina las aguas deriva, al menos en parte, de los excesos de aportes nitrogenados a los cultivos con fines de fertilización realizados con abonos químicos y abonos orgánicos.

Las zonas vulnerables incluyen no solamente a aquellos municipios donde se detecta la contaminación, sino que incluye otros municipios próximos, ya que la contaminación puede estar introduciéndose en un sitio y detectándose en otro.

Con el decreto se aprobará también el Código de Buenas Prácticas Agrarias, cuyo objetivo es poner a disposición del sector agrario la información necesaria para que la actividad que se desarrolle no perjudique la capacidad edáfica de los suelos –es decir su naturaleza y composición, como su pH, humedad, contenido de nutrientes, composición química, etc.–, y mantenga la calidad de los mismos, mejore la productividad de los cultivos, adopte medidas preventivas frente a la contaminación nitrogenada de las aguas; en definitiva, para que realice una actividad agrícola nacional.