Cesefor analizará el empleo de la madera de pino en la construcción

La Junta encarga un estudio para caracterizar este material como elemento básico

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria ha adjudicado al Centro de Servicios de Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (CESEFOR) la realización de un “Estudio de la caracterización estructural de pino silvestre en la provincia de Soria”.

La citada adjudicación, realizada por casi 50.000 euros a través de la Comisión Territorial de Mejoras (Fondo de Mejoras de Interés Forestal Regional), servirá para impulsar su utilización en la edificación. En este contexto se enmarca el proyecto de caracterización estructural de la madera de pino silvestre que se acaba de adjudicar.

Con el estudio se pretende desarrollar dos nuevas clases resistentes, C24 y C30, por un lado definiendo un sistema de clasificación visual y, por otro, a través del desarrollo de procesos específicos de clasificación mecánica basados en técnicas acústicas.

La madera, especialmente la de pino silvestre o albar (Pinus sylvestris), es un material excelente para su empleo en construcción pero pese a ello no se cuentan con suficientes estudios sobre sus características mecánicas.

La normativa cada vez es más exigente y obliga a todos los fabricantes a declarar los valores de resistencia y rigidez de cada pieza de madera estructural posicionada en el mercado y que se vaya a incorporar a una edificación. Esta situación está limitando a los técnicos competentes a la hora de disponer de diferentes rangos de valores de cálculo para poder dimensionar sus estructuras y, como consecuencia, puede estar frenando su uso y restringiendo el mercado real respecto del potencial. Esta falta de estudios certificados sitúa, según la Junta, a la madera de pino silvestre en clara desventaja respecto a otros productos de madera importados y a otros materiales que sí permiten a los técnicos (arquitectos, ingenieros, etc.) realizar cálculos adaptados a sus necesidades.

Castilla y León alberga algunos de los macizos forestales más importantes de todo el país, con sistemas de gestión sostenible asentados y con un relevante tejido de empresas de transformación de la madera, por lo que cualquier mejora que favorezca su valorización tiene un carácter estratégico. En estos momentos se cuenta con tres clases resistentes, dos para piezas menores de 7 centímetros (C27 y C18) y únicamente una para piezas de más de 7 centímetros de grosor (C22). Disponer de un mayor número de calidades (clases resistentes) permitiría una mayor adaptabilidad de los usos a los cambios de demanda existentes en el mercado.