Un grupo de jóvenes enciende un farolillo. / MARTA CRIADO
Un grupo de jóvenes enciende un farolillo. / MARTA CRIADO

La suelta de farolillos voladores ha sido una de las actividades dentro de la programación navideña del municipio de Sebúlcor que ha sobrevivido a la oleada de cancelaciones por el aumento de los contagios de Covid-19. De este modo, más de un centenar de personas se congregaron ayer a las 20.00 horas en el campo de fútbol de la localidad para lanzar cerca de 300 pequeños globos de luz al cielo.

Además de dar la bienvenida al nuevo año 2022, el principal objetivo de esta iniciativa era “hacer partícipes a los vecinos en la compra de un desfibrilador para el municipio”, explicó el alcalde de la localidad, Jorge Benito. De hecho, «multitud de personas se han implicado en la iniciativa, ha habido una gran participación», aseguró. A pesar del temor al virus, los sebulcoranos atendieron a la llamada y el campo de fútbol se llenó de luces que ascendían al cielo. Tanto niños como mayores disfrutaron de la actividad, y muchos de ellos aprovecharon el momento para pedir los deseos al nuevo año.

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La suelta de farolillos congregó a más de un centenar de personas en el campo de fútbol. / M. C.

De este modo, junto a la aportación del Ayuntamiento de Sebúlcor y la recaudación de otras iniciativas solidarias llevadas a cabo meses anteriores -como la venta de pulseras-, el total de los beneficios que hayan producido los farolillos irán destinados a esta causa, a la compra de un dispositivo que salva vidas.