Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel.
Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel.
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FOTOS: JOSE ANTONIO SANTOS

En los territorios que se asienta la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, se han encontrado signos de asentamientos humanos correspondiente a época prehistórica (época neolítica y de la Edad del Bronce) como se observa en la pinturas rupestres de municipios como Prádena, Castroserna de Abajo y Sepúlveda.

En época prerromana, los pueblos que habitaron la zona fueron los arévacos y los vacceos, al este y oeste del río Duratón respectivamente. Los arévacos eran ganaderos y los vacceos agricultores. Se sospecha que la explotación de bosques y pastos de la zona, en aquella época, era compartido entre ambos.

La colonización romana se consiguió a través de la construcción de casas de campo en zonas ligadas al trabajo agrícola y ganadero. Se creaban pequeñas explotaciones, en las que trabajaban el propietario, su familia y los esclavos.

También se asentaron en la zona los visigodos que, a finales de siglo V se impusieron a la población hispano-romana. Durante esta época la economía de la zona seguía dependiendo del campo.

A finales de 711, esta comarca fue invadida por los bereberes y esto supuso la despoblación de toda la meseta norte castellana. La reconquista de esta comarca tiene su primer capítulo en el año 753 cuando el rey Alfonso I, libera a la Villa de Sepúlveda.

En el siglo XI, el rey de Castilla Alfonso VI, confirmó el “Fuero de Sepúlveda” conocido como el “Fuero Breve”. En el siglo XIV, el rey Fernando IV confirma el Fuero Extenso que había redactado el Consejo de Sepúlveda.

En el siglo XII, el territorio de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda se dividió en ocho ochavos u ocho zonas de aldeas. Los Ochavos eran territorios con cierta autonomía y en cada uno existía un ochavero que representaba los intereses de sus aldeas frente a la Villa.

A finales del siglo XV, con la aparición del concepto de Estado, comenzaron a perder fuerza las Comunidades de Villa y Tierra. En 1833 tuvo lugar la división del territorio español en provincias y con ello, muchas Comunidades de Villa y Tierra desaparecieron definitivamente. En el siglo XX la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, quedó dividida, definitivamente en seis ochavos: Cantalejo, Pedrizas, Valdenavares, Bercimuel, La Sierra y Castillejo, Prádena y Sepúlveda.

Sobre su nombre, en el año 1247, momento al que pertenecen los primeros documentos que sobre esta población se han encontrado, la localidad era conocida como “Castro Sarna de Yuso”, nombre que continuó hasta 1591, cuando adquirió su denominación actual. Castroserna incluye el vocablo “castro”, que deriva del “castrum” romano e indica que el origen se encuentra en un “campamento” o “castillo”. Por otro lado, el nombre se completa con el vocablo “serna”, que proviene de “senara”, de origen también latino y viene a decir: “Trozo de tierra dedicado al cultivo”. El sufijo “de abajo”, fue añadido con posterioridad para diferenciarlo de Castroserna de Arriba.

Patrimonio. Castroserna de Abajo destaca principalmente por su entorno. En la carretera de Sepúlveda, junto a la ermita de los Remedios, en un paraje por el que pasa el río San Juan, se encuentra la Cueva Labrada donde, hasta hace no hace mucho tiempo, se guardaba el ganado.

Se piensa que esta cueva fue una ermita rupestre y, a su alrededor, pueden verse otras cuevas de menor tamaño, excavadas por el hombre, formando “un laura o colonia de celdas o cuevas de eremitas, con una iglesia para la celebración de misas”, que pudieron utilizar los monjes medievales que llevaron una vida retirada, convirtiendo a este lugar en la “Tebaida Segoviana” (la Tebaida fue la región desértica del alto Egipto donde se cuenta que nació el fenómeno eremítico). Hoy, estas pequeñas cuevas son nidos utilizados por una importante colonia de Buitres Leonados y Alimoches.

Desde un punto de vista arquitectónico, Castroserna de Abajo, cuenta con la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, de estilo románico y, con restos de importancia sobre su pasado como los cinco arcos, hoy cegados, de su antigua galería porticada, el arco triunfal en la cabecera y un retablo barroco que muestra diversas imágenes en sus hornacinas.

El alcalde de Castroserna de Abajo, está pendiente de resolver algunos de los problemas que acarrea este templo pues, hace años, cuando el patrimonio de valoraba de otra manera y, para resolver los problemas se utilizaba el “camino más corto”, los arcos de la galería porticada fueron “cegados”. Ahora, el alcalde, está pendiente de conseguir alguna subvención que permita asumir el coste que supone dejar las cosas como nunca debieron dejar de estar. La intención del alcalde sería que la Iglesia, cuando esté bonita, pueda ser visitada.

A cierta distancia del pueblo se encuentra la ermita de La Virgen de Los Remedios. Esta ermita, como tantos templos en la provincia, está cerrada habitualmente porque el Ayuntamiento carece de medios para mantenerla abierta.

Al abordar el tema de las visitas turísticas en el pueblo, el alcalde de Castroserna de Abajo comenta que se podrían visitar muchos rincones del municipio, como la ribera del Río San Juan, donde se pueden ver muchos ejemplares de la colonia de buitres leonados que anidan en este lugar.” Es un paseo precioso”, nos dice el alcalde quien, añade, que el Ayuntamiento ha hecho “un paseo y han puesto indicaciones que marcan una ruta turística que se puede realizar en bicicleta o caminando”. El alcalde se queja de que “cuesta mucho trabajo, no tienes medios y el pueblo es muy pequeñito…. pero se van haciendo cosas poco a poco”.

Castroserna de abajo hoy. Su alcalde desde 2015, Julián Carlos Carcía García (PP), comenta que la localidad tiene actualmente 40 habitantes censados, de los que solo son habitantes habituales unas 23 o 25 personas que, como es habitual, tienen una edad avanzada (el más joven tiene 55 años).

La economía de la localidad se mueve a través de la agricultura y la ganadería, que es a lo que se dedican todos los que trabajan (unos 10 vecinos a la agricultura y 3 a la ganadería) , el resto, están jubilados.

Carcía García, comenta que cuando habla con otros alcaldes, llegan a la conclusión de que el mayor problema que hoy viven en los pueblos es la despoblación, la España Vaciada y, de hecho, comenta el alcalde que como las cosas sigan así, en 10 o 15 años, en Castroserna de Abajo, residirán 6 u 8 personas, por edad. Porque ahora, después de que hace años la juventud se marchara de los pueblos buscando trabajo y un cambio de forma de vida, ahora el problema es el envejecimiento de los habitantes: “Lógicamente, los que quedan son todos mayores y, o se mueren o, cuando son muy mayores y no se pueden valer, se les llevan los hijos”, dice el alcalde.

Fiestas. Las fiestas que se celebran a lo largo del año son, el último fin de semana de septiembre en honor a San Miguel Arcángel y a La Virgen de los Remedios. Unas fiestas que comienzan con la “Iluminaria”, una gran hoguera junto al río , que sirve de “pistoletazo de salida” a los actos festivos.

El 16 de agosto se celebra una fiesta en honor a San Roque en la ermita que comparten con Castroserna de Arriba y Ventosilla. Esta fiesta no está considerada fiesta local pero, al celebrase en agosto, momento en el que el pueblo tiene muchas visitas y su gente está de vacaciones… es una fiesta “más fuerte que las demás, casi”. Nos cuenta el alcalde que, en la romería de San Roque, era típico comer en el campo el “pollo de corral en tomate”, cocinado con pollos de calidad y tomates de las huertas del pueblo pero hoy, es más habitual ver chorizo, lomo, queso… productos más fáciles de manejar.

Además en Castroserna de Abajo se celebra, el 25 de octubre, la festividad de San Frutos y, las fiestas de Semana Santa y la fiesta de San Isidro.

Entre las tradiciones que se siguen celebrando en el pueblo encontramos la danza del Paloteo pues, Castroserna de Abajo ha contado siempre con gran fama en este aspecto. El Paloteo sigue siendo hoy un gran orgullo para ellos pero, en el pueblo comentan que a causa de los pocos jóvenes que se mueven por allí y, de las muchas obligaciones que los integrantes del grupo tienen, es difícil para el grupo de paloteo coincidir “todos” y actuar fuera del pueblo.

Esther Maganto (investigadora, periodista y, profesora universitaria de la UVA en su Campus de Segovia), nos cuenta en su blog que Castroserna de Abajo recuperó sus paloteos en el año 2007 gracias a quien en aquellos días era su alcaldesa, Luisa González. La Danza del Paloteo dice Esther, ha devuelto a esta localidad la posibilidad de ver y disfrutar de sus danzantes masculinos, (hoy día es mixto el grupo)”vestidos con faldillas y espaldares decorados con flores, un conjunto único en la provincia de Segovia que he podido estudiar en la beca de Investigación concedida por la Diputación Provincial, a través de Instituto de Cultura Tradicional Segoviana, Manuel González Herrero”.

Para terminar, también se celebra la festividad de San Isidro Labrador pero, con una particularidad, esta fiesta la organizan y la pagan los agricultores. Dice el alcalde que a él acude como invitado.

Dónde dormir en Castroserna de Abajo. En esta localidad existen dos casas rurales: “Villa Lucía”, con capacidad para 6 personas, dispone de patio, porche acristalado, barbacoa, chimenea… Esta casa rural fue construida por los abuelos del actual propietario a principios del siglo XX, como aparece grabado en el dintel de piedra de la entrada.

La otra casa rural se llama “El Refugio de Castroserna”, con capacidad para 10 personas. Fue construida con la piedra de un antiguo pajar, respetando al máximo su arquitectura original. Tiene dos plantas y cuenta con una decoración rústica muy cuidada.

Lo más complicado en Castroserna de Abajo es comer. Hubo un restaurante pero hoy está cerrado y en venta. El bar se encuentra el Centro Social, un rincón, propiedad del Ayuntamiento, que ahora está atendido por la “Asociación Cueva Grande” que, junto a la “Asociación Los Grillos” (formada por niños y jóvenes del pueblo), se encargan de dar alegría a pueblo, ayudando en la organización de fiestas y eventos.

Sobre estas asociaciones, el alcalde comenta que se encargan de preparar la paella que disfrutan en el pueblo, el día de San Roque, antes de salir hacia la ermita. En las Fiestas de San Frutos, cada año preparan algo diferente.

CASTROSERNA DE ABAJO EN POCAS PALABRAS

Distancias:
55 km. a Segovia

Población:
40 habitantes censados

Alcalde:
Julián Carcía García (PP)

Patrimonio:
— Ribera del río San Juan
— Cueva Labrada
— Iglesia de Miguel Arcángel
— Ermita de la Virgen de los Remedios
— Ermita de San Roque, compartida con Castroserna de Arriba y Ventosilla

Fiestas:
— San Miguel Arcángel y La Virgen de los Remedios, septiembre
— San Roque, agosto. No es fiesta local pero, a celebrarse en verano, tiene mucha repercusión
— Semana Santa
— San Isidro, mayo

Tradiciones:
— Danza del Paloteo
— Iluminaria (abren con ella las Fiestas de San Miguel y la Virgen de los Remedios)

Dónde dormir:
— Casa rural Villa Lucía
— En refugio de Castroserna

RECETA

En este caso, seleccionar la receta ha sido fácil. No podíamos elegir mejor plato que el Pollo de Corral con Tomate, sobre todo al saber que tiene tanta tradición en Castroserna de Abajo y, nos lo presenta María Jesús, nacida en el barrio de San Marcos en Segovia. María Jesús, directamente relacionada con el pueblo desde que se casó, cree que lo más bonito de Castroserna de Abajo es que está en un valle en el que hay cuevas, que se conocen como Las Peñas Grajeras. En el pueblo, da paseos por el entorno de la localidad y se reúne con los vecinos en el Centro Social que, tras cerrar el bar que había, da mucho ambiente al pueblo.

María Jesús nos ha dejado su receta de “Pollo de Corral con Tomate”:

Ingredientes: 1 pollo de corral partido en trozos para guisar, tomates de las huertas de Castroserna, 1 cebolla, varios ajos, 1 pimiento rojo.

Modo de prepararlo: en una sartén se pocha la cebolla, los ajos y el pimiento rojo. Mientras, en otra sartén se doran los trozos de pollo. Cuando el pollo está dorado se reserva en una cazuela aparte y, cuando estén pochadas las verduras, se les añade tomate natural pelado y troceados. Se deja que el conjunto se sofría un poco y, cuando esté preparado, se echa a la cazuela en la que reservamos el pollo. Se añade sal, pimienta y un poco de agua y, se deja cocer a fuego medio durante una hora y media porque, al ser pollo de corral, la carne es más dura y necesita más tiempo para quedar tierno y, ya está.